La crianza de alpacas en Cantabria le da un giro a la ganadería tradicional

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     "Quisimos dar una vuelta de tuerca a la ganadería tradicional de Cantabria, tierra rica y variada en razas autóctonas como la tudanca la monchina o la roja pasiega y descubrir e invertir en nuevas alternativas."   

      Es un animal que poco a poco "encuentra hueco en la tierruca" ha destacado Yedra quien además hace un llamamiento a la juventud que habita en la zona para que sigan su ejemplo e inviertan en este tipo de ganadería.

     Las alpacas viven entre 20/25 años y forman rebaños con un macho dominante acompañado por sus crías; el resto de los machos tienen su rebaño aparte .

     El precio de cada ejemplar va en función de la calidad de su genética ha añadido Yedra para quien un animal "genéticamente malo" produce una fibra de lana de peor calidad que luego es más difícil de situar en el mercado y sacar rendimiento.

Una fuente de ingresos con su lana


     De cada ejemplar de estos rumiantes se saca entre 3/5 kilos de fibra que una vez transformada en madeja de hilo puede venderse entre los ocho o nueve euros 50 gramos, dependiendo de la calidad de la lana.

     Otra opción para la comercialización de esta lana es ofrecer el producto ya terminado en forma de prendas de abrigo como gorros, jerséis o guantes, en este supuesto es el artesano el que decide el precio de venta.

     A este respecto, Yedra ha resaltado el interés por trabajar con artesanos de la zona para dinamizar e impulsar la economía a pequeña escala ya que se trata de un mercado emergente y con mucho futuro."Decidimos romper moldes pero sin dejar de respetar la naturaleza de los valles pasiegos y a los vecinos que durante tantos años han vivido en estas tierras".

     En Europa, el mercado se mueve a caballo entre países como Inglaterra donde la cabaña de estos animales sobrepasa las 30.000 cabezas o Francia donde el interés por estos camélidos crece día a día.

     A las alpacas se las esquila una vez al año, generalmente cuando llega la primavera y su mantenimiento es barato: comen alrededor de 1 kilo o kilo y medio de hierba fresca al día y no necesitan estabulación como las vacas.

     También reciben aporte de hierba seca y a las hembras se les da un complejo vitamínico de 60 gramos diarios aunque en general es un animal que come poco.

     Es un animal muy "manejable y sociable" han concluido Francisco y Pilar que ven como su sueño comienza a ser un proyecto viable: ahora que empezamos a ser una realidad, es cuando empieza todo el trabajo en equipo".