“Las cifras demuestran que el enoturismo dirigido a los extranjeros que visitan Barcelona está en alza y tiene todavía mucho recorrido y que nuestra decisión de ofrecer visitas diarias con salidas garantizadas sin un mínimo de clientes, que a priori parecía muy arriesgada, ha sido acertada”, indicó Joan Ramon Juncàs, director de Castlexperience y uno de los fundadores de la compañía, que colabora con hoteles, empresas e instituciones de Barcelona para dar a conocer los vinos y la gastronomía de Cataluña., según se indica en una nota de prensa.

    El año pasado la mayor demanda se registró entre mayo y julio y en los meses de septiembre y octubre, según los datos de Castlexperience, que reflejan además un creciente interés del turismo extranjero en combinar las catas de vino con la gastronomía o las visitas a lugares emblemáticos como Montserrat.

    El enológico es un sector turístico con cada vez más tirón en Cataluña, donde existen un total de 280 bodegas que ofrecen visitas, según datos de la Agencia Catalana de Turismo. Por ahora tan solo 26 cuentan con servicio de restauración, mientras que 16 ofrecen además equipamiento hotelero o alojamiento rural.

    Con doce bodegas adscritas, la Denominación de Origen Pla de Bages se está consolidando como una D.O. cada vez más conocida, en la que sobresalen sus vinos tintos y el cultivo de variedades como Picapoll, Macabeo, Parellada o Garnacha.

    En el ejercicio 2014 Castlexperience prevé organizar visitas para cerca de 8.000 turistas, en su mayoría de EEUU y el norte de Europa pero también de mercados emergentes como Asia y América Latina.

×