La Policía Nacional ha arrestado en Vélez-Málaga a un hombre natural de Málaga y de 31 años de edad, por su presunta implicación en 12 delitos contra el patrimonio, ya que supuestamente cometió los robos en doce fincas, una de ellas de su propio suegro, y sustrajo más de diez toneladas de aguacates de distintas variedades. Sin embargo, esta detención no frena el temor del sector, que ya baraja recurrir a la vigilancia privada para evitar el saqueo de sus cosechas.

Los agentes policiales habían intensificado la vigilancia en zonas de campo a raíz de varias denuncias por el robo de aguacates en diversas fincas de la Axarquía y las pesquisas les condujeron hasta un vecino de la zona que había vendido en distintas partidas más de diez toneladas de aguacates.

Tras varias indagaciones sobre esta persona, la Policía, según informó en un comunicado, logró su identificación y comprobó, además, que se dedicaba a la explotación agrícola de aguacates en la finca de un familiar. Durante el operativo, los agentes contactaron con los mayoristas donde distribuía los frutos y constataron que había vendido aguacates de variedades que no disponía en dicha finca. Igualmente, en la parcela había unos 100 árboles plantados con frutos en distintos grados de floración cultivados en condiciones precarias, por lo que, además de ser imposible que den diez toneladas de aguacates aún no habían sido recolectados.

Persiste el miedo y ya se piensa en contratar seguridad privada

Los agricultores y organizaciones agrarias han aplaudido esta detención, pero reconocen que no es suficiente. Por eso, mantienen “conversaciones con una empresa de vigilancia privada, de manera que se puedan impulsar unidades de rastreo, con vehículos y agentes, si bien es cierto que el presupuesto es alto”.

Según recoge Fran Extremera en laopiniondemalaga.com, el representante para la Axarquía de Asaja Málaga, Benjamín Faulí, ha inicidido en la importancia de una mayor cohesión entre los campesinos: «Si estableces sistemas de capital privado todos tenemos que estar en el mismo barco. No se puede dar el caso de una finca situada entre dos implicadas en la vigilancia y que decida quedarse fuera. Porque no tiene sentido el rastreo saltando ciertas parcelas que no paguen».

El precio del aguacate en estas fechas, por encima de los 3 euros en origen por cada kilogramo, da cuenta de la importancia de los robos cometidos en estos días. El que ayer se hizo público podría haber alcanzado los 35.000 euros una vez vendida la fruta, mientras que el registrado en la Costa del Sol Occidental hace unos días se habría acercado también a la barrera de los 30.000 euros.

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