La guerra de precios en el súper pone en riesgo la estabilidad de los envasadores de aceite

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      Así, los consumidores pueden comprar estos días, en el "súper" o "hipermercado", botellas de virgen extra por poco más de 2 euros por litro si se lleva un "pack", lo que abre el debate sobre posibles ventas "a pérdidas" -práctica prohibida- e interrogantes sobre si los industriales se ven obligados a servirles a precios ruinosos.

Esta política causa graves daños a la imagen del producto


     Una de las emblemáticas envasadoras de aceite de oliva, que prefiere que su nombre y marcas comerciales no sean citadas, reconoce a Efeagro el impacto que esta "guerra" está provocando en la cuenta de resultados de estas empresas, al que se suman "los graves daños a la imagen del producto" que provocan estas prácticas.

     "Se están vendiendo con demasiada frecuencia muchas marcas blancas y muchas enseñas de fabricante a pérdidas", denuncia la misma fuente, que incluso asegurar que las cadenas de supermercados están "subvencionando" los aceites que ponen en oferta o "en folleto".

     El objetivo es "trasladar una imagen de ser muy competitivos a los consumidores y clientes en una guerra de imagen de precios bajos en la que se han metido y que parece no tiene fin", agrega.

     "Esto afecta a la rentabilidad de las cadenas de distribución y supermercados pero también a toda la cadena de valor del aceite -productores, industriales, envasadores y distribuidores-, pues la presión en precios es muy elevada", añade.

     Las empresas que son muy dependientes del mercado español, en el que la guerra comercial es muy agresiva, son las que más están sufriendo, mientras que las más diversificadas -productos, procesos industriales o exportación- se encuentran "más holgadas".

Seria preocupación por parte de las organizaciones agrarias


     Las organizaciones agrarias están muy preocupadas por los efectos que una presunta venta a pérdidas puede tener sobre la imagen y viabilidad del sector oleícola, y alguna de ellas, como UPA-Andalucía, ha denunciado la situación ante la AICA.

     Pero la presión en la recta final de la cadena "hacia atrás" también pasa factura o otros alimentos "gancho", según reconocen en fuentes cooperativas, y no descartan que haya agricultores o empresas intermedias alimentarias que tengan que "echar el cierre" porque se quedarán sin margen de beneficio en su actividad.

     En este contexto, ¿cómo se mueven estos días las cotizaciones del aceite a granel? La baja producción que se espera este año se está viendo reflejada en la fortaleza de las cotizaciones, que no tienen freno.

Ajeno a esta guerra, el sector sigue viendo cómo suben las cotizaciones


     El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) aprecia "incrementos significativos" de los precios de los aceites de oliva, virgen, lampante, orujo crudo y de girasol refinado en su último informe, con datos del 12 al 18 de enero.

     Entre los mercados de referencia españoles, el virgen extra se pagaba a 327,55 euros/100 kilos en Badajoz; 300 en Ciudad Real; 322,26 en Jaén; 353,70 en Sevilla; 340 en Tarragona y 306 en Toledo.

     POOLred recoge del 16 al 22 de enero operaciones de compraventa entre almazaras y entidades comercializadoras de 8.241 toneladas, casi un 66 % menos que durante la semana anterior, aunque en el último mes, las transacciones repuntaron un 74%.

     Aumentaron un 0,34 % semanal las cotizaciones del virgen extra, que se paga ya a 3,25 euros por kilo; un 4,46 % los vírgenes, hasta 2,93 euros; un 3,62 % los lampantes, que se quedan en 2,74 euros y un contundente 15,73 % semanal los aceites de calidad, con valores de 2,46 euros, según sus cifras.

     La patronal de almazaras industriales Infaoliva manejaba que, los precios a los que los corredores salían a comprar aceite eran de algo más de 3 euros para el virgen extra picual; casi 2,84 euros para el virgen y 2,70 para el lampante.

     El Ministerio estimó, en su último informe de avances de superficies, una producción de 813.586 toneladas de aceite de oliva, un 54,1% inferior a la campaña pasada -que fue excepcional-, unas cifras que han movido al alza a los precios y a la baja las contrataciones de asalariados para esta campaña casi finalizada.