La II Cumbre internacional del vino en CLM busca mejorar la venta nacional y extranjera

0
25

      La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, ha asegurado que la celebración de la II Cumbre Internacional del Vino muestra “el compromiso del Gobierno regional por fomentar el valor y el prestigio” de nuestros caldos.

      En este sentido, la presidenta ha señalado que, en el ámbito del vino, “en Castilla-La Mancha solo nos hace falta una cosa y es poner en valor la magnífica calidad de nuestros caldos”. Para ello, ha abogado por perseverar en esta dirección con “voluntad y trabajo bien hecho”, al tiempo que se ha comprometido a “posicionar el vino de nuestra tierra en el ámbito nacional e internacional”.

     En su intervención, la presidenta ha puesto en valor que las más de 436.000 hectáreas de viñedo y las más de 90.000 explotaciones vitivinícolas que conforman nuestra tierra hacen de Castilla-La Mancha “el gran viñedo del mundo”.

     Por ello, ha indicado, que “como productores de más de la mitad del vino de toda España, queremos que esta nueva edición de la Cumbre Internacional del Vino constituya el escaparate para que se conozca la gran calidad de nuestros vinos”.

Un evento que va más allá de Castilla-La Mancha

       Por su parte, García Tejerina ha agradecido a Cospedal el desarrollo de esta segunda edición que, a su juicio, supone “una gran oportunidad para intercambiar ideas y propuestas y para contribuir a materializar el futuro por el que todos estamos trabajando”.

     Además, la ministra ha asegurado que este tipo de iniciativas “ayudan no solo a Castilla-La Mancha, sino a todo el sector vitivinícola español”. Por ello, ha elogiado el trabajo de Cospedal como impulsora de la II Cumbre Internacional del Vino, “una plataforma necesaria para lograr los objetivos que son de todos” y que, según ha resaltado, “será un éxito”.

     El acto de presentación también ha contado con la presencia del periodista británico, Harold Heckle, que ha destacado el “enorme potencial” de nuestra región y la ha definido como “motor vital para la economía española”. Asimismo, ha abogado por transmitir la larga tradición vitivinícola de Castilla-La Mancha como garantía de la alta calidad de sus caldos.