La inversión en agricultura será una "megatendencia" en los próximos decenios

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      P. ¿Por qué es tan importante la agricultura para vuestro fondo?

      R. La agricultura será una de las "megatendencias" más claras de los próximos decenios. La demografía, el incremento de la esperanza de vida y el aumento de la renta per cápita en el mundo, y en especial en el continente asiático, ya están incidiendo en un incremento en el flujo de inversiones recientes en el sector. Según la FAO, la producción mundial de grano tiene que incrementarse en un 70 % para satisfacer el aumento de la demanda de alimentos. Si a estos factores le añadimos una disminución considerable en el número de hectáreas cultivadas per cápita vemos que el reto y potencial para los próximos años es mayúsculo.

     P ¿Qué rentabilidad manejan para 2015 en Panda Agriculture?

     R. En los dos primeros meses del año, el fondo ha obtenido una rentabilidad superior al 9,50 % y una acumulada desde el inicio de más del 18 %. La inversión en agricultura ha proporcionado la mayor rentabilidad con un menor riesgo en los últimos veinte años en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sólo la inversión en bonos ha supuesto un menor riesgo, aunque obviamente con una rentabilidad cinco veces inferior. Por lo que, en el largo plazo, podemos esperar retornos de dos cifras y volatilidad inferior a la de las bolsas.

     P. ¿Qué cifras registró en 2014?

     R. Cerramos 2014 con una rentabilidad anual acumulada del +7,69 %, pero el hecho más destacable es que, en términos de volatilidad, y gracias a la elevada "descorrelación" entre los activos que componen la cartera, supone una inversión con un 50 % menos de riesgo que invertir en un fondo de bolsa tradicional. Pese a las fuertes caídas en los precios de las materias primas agrícolas, la diversificación en sectores, países y divisas nos ha permitido obtener unas ganancias notables. Panda no es un fondo de materias primas o "commodities", invertimos en acciones de empresas cotizadas.

     P. ¿Qué puede apuntar sobre las empresas en las que invierten?

     R. El mayor peso de nuestra cartera se compone de inversiones en plantaciones agrícolas y granjas en todo el mundo. En conjunto suman más de 4.000.000 de hectáreas, que van desde viñedos en España -como Barón de Ley o Bodegas Riojanas-, a cultivos de pistacho en California, plantaciones de cereales en Brasil y Argentina, o kiwis en Nueva Zelanda, entre otros. También tenemos empresas de vehículos y accesorios para la industria agrícola, desde tractores y recolectoras a instrumental de ordeño; compañías ganaderas, lácteas, fertilizantes, procesadoras, piensos, biocombustibles, transporte y almacenamiento, semillas, lácteas, infraestructuras… Alrededor del 25 % de la cartera son grandes empresas del sector agroalimentario y del agua, sobre todo en Norteamérica, Europa, Japón y Australia. Una tercera parte de la cartera son pequeñas empresas ("small y microcap") con mayor potencial de revalorización al no estar aún, la mayoría, en las carteras de los grandes inversores institucionales.
 
    P. ¿Qué patrimonio gestionan ya desde su fondo?

    R. Hasta la fecha, hemos alcanzado el volumen de inversiones previsto de unos 4.000.000 de euros. Éstos provienen tanto de inversores institucionales-financieros (50 %), empresarios agrícolas (30 %), así como ahorradores particulares (20 %). Se trata de un fondo abierto a todo tipo de inversores y prevemos alcanzar la cifra de 10.000.000 euros de patrimonio para 2016.

      P. ¿Qué expectativas de revalorización tiene, en su opinión, este tipo de fondos respecto a otras inversiones?

      R. Es un producto de ahorro a largo plazo que tendrá oscilaciones, con sus periodos positivos y negativos, pero esperamos alcanzar a largo plazo los dos dígitos de rentabilidad. Los activos reales, tangibles, ofrecen más protección en un entorno como el actual, donde los riesgos monetarios son elevados. La gran diversificación en divisas -dólar, euro, yen, libra esterlina, dólar australiano y nova zelandés-, nos ayuda a diversificar inversiones. Y, al invertir en activos reales, nos protegerían de posibles alzas en las tasas de inflación futuras.