La manzana de montaña comienza a convertirse en una realidad en zonas de Cataluña

0
32

      La introducción del cultivo de la manzana en zonas de montaña es ya, a día de hoy, una realidad en 7 comarcas de Cataluña, que van desde la Vall d’Aran hasta el Baix Camp (Tarragona) y que llega hasta zonas de media montaña de la comarca de la Noguera. Todo ello, se dispone actualmente de más de 80 has. plantadas en los últimos dos años y dos fincas experimentales: la de Llesp y la de Prades (Tarragona).

     Las plantaciones comerciales existentes son el fruto de diferentes iniciativas privadas que van desde pequeños empresarios que quieren revalorizar sus fincas hasta empresas productoras y comercializadoras ya consolidadas del sector de la fruta dulce. Dos opciones productivas se han puesto en marcha: una en producción integrada y otra en producción ecológica. En ambos casos, y hasta el momento, las variedades de los grupos ‘Gala’ y ‘Golden’ han sido las más plantadas.

Arrancan las primeras producciones de 2012

 
    Este 2014 se están ya recolectando las primeras producciones de las plantaciones comerciales realizadas en 2012. Los resultados obtenidos han sido los esperados en cuanto a producciones, calibres y calidad de los frutos, y que validan los que ya se obtuvieron en la Finca Experimental de Llesp.

    El disparo de salida para la producción de la Manzana de Montaña ya ha tenido lugar. Ahora hay que saber conducir las explotaciones con trabajo bien hecho y eficiente, tanto en la tecnología de producción como en el factor más importante, la comercialización y valorización de las producciones. La meta es la de obtener un producto de alta calidad ligado a un lugar concreto y que aporte unos ingresos complementarios a otras opciones como son la agricultura, la ganadería o el agroturismo. Su desarrollo permitirá, en el futuro, el mantenimiento de la población y la revalorización y vertebración del territorio de estas zonas.

     Aportar información que sea de utilidad en todo este proceso de toma de decisiones y compartir otras experiencias de zonas similares han sido los objetivos de esta jornada. Se trata en definitiva de ir implementando y construyendo una alternativa de futuro ilusionante e innovadora para el futuro de las zonas de montaña, en este caso, basado en el cultivo de la manzana.