La nueva norma de calidad de los productos cárnicos entra en su recta final

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   "No nos damos cuenta de que los productos cárnicos son un activo muy importante de la industria española, y que otros países nos envidian por la variedad, riqueza y especialidad de cada región, que nos da un mapa muy interesante", ha afirmado.

    Sin embargo, desde hace unos años, el sector se ha visto "coartado" a la hora de innovar y comercializar sus productos por un conjunto de normas "obsoletas", que se derogarán con la nueva Ley y que imponían mucha rigidez a los productores.

    "Cuando se aprobaron esas normas solo se hacía chorizo de cerdo, pero ahora se ha innovado, se hace chorizo de pavo, de pollo; se ha evolucionado y hay otras líneas de productos, con diferentes características y una oferta diferenciada al consumidor", ha apuntado Huerta.

    Los viejos parámetros de composición, contenido de grasa y humedad de los productos, producción y etiquetado no encajan con este nuevo contexto, en el que se trabaja, por ejemplo, en la reducción de la sal y la grasa de los productos, y en el que surgen nuevas necesidades económicas.

    El proyecto del Real Decreto, al que ha tenido acceso Efeagro, busca así actualizar la legislación en vigor, eliminar limitaciones a la innovación y al desarrollo tecnológico y favorecer la competitividad de las empresas.

    De este modo se derogarán las órdenes sobre embutidos crudos-curados (1980); productos cárnicos tratados por el calor; fiambre de lomo; productos crudos-adobados; lomo adobado (1981); jamón cocido y familia; tocino salado y panceta curada (1983); Salchichón de Málaga (1987) y etiquetado de jamones y paletas curados (2008).

    "Vamos a tener una legislación que nos permita competir con el resto de países de Europa, no una legislación obsoleta que no nos permite desarrollar productos", ha subrayado Huerta.

    El nuevo texto también recoge métodos de análisis para combatir el fraude y un apartado destinado al etiquetado y las denominaciones de venta, con indicaciones obligatorias y otras voluntarias, "para que el consumidor pueda estar informado y sepa exactamente cuáles son las características de cada producto".

    Además, incluye un anexo con una lista de todos los productos tradicionales y denominaciones consagradas por el uso, desde la androlla hasta los zarajos, un total de 87 alimentos en los que también se recogen algunos con nombre internacional, en inglés, como el "steak tartare", o italiano, con el "farinato".

    Según datos facilitados por Anice, la producción de los elaborados cárnicos ascendió en 2011 a 1.292.300 toneladas, un 1,7% más que en 2010.

    La industria cárnica en su conjunto representa el 20% del total del sector alimentario español, con una cifra de negocio de unos 19.000 millones de euros, y cuyas exportaciones ascienden a 3.644 millones de euros, con 1,5 millones de toneladas de productos.