La PAC debe reforzar el papel de los agricultores como productores de alimentos sanos, de calidad y a precios razonables

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En su afán por justificar la necesidad de la Reforma, la Comisión ha olvidado reforzar el papel económico de la agricultura y del sector agrario como sector dinámico, innovador y rentable, capaz de garantizar la seguridad y estabilidad alimentaria.

Las dos últimas crisis alimentarias (2007 y 2010) han puesto de manifiesto la necesidad de prestar atención de nuevo a la seguridad alimentaria. La FAO alerta de la necesidad de incrementar en los próximos años un 70% la producción de alimentos para satisfacer una población que alcanzará los 9.300 Millones de personas en 2050. La volatilidad de los mercados y el acceso a la alimentación está en la agenda de todos los Foros internacionales (ONU, FMI, G-20, etc.). Sin embargo, las propuestas parecen marcar sus prioridades en otros aspectos (Greening, tasa plana, topes máximos, redistribución de los pagos) abandonando la producción de alimentos como función principal de la actividad agraria.

LA PAC NECESITA UN PRESUPUESTO FUERTE Y ADECUADO A LOS RETOS QUE DEBE AFRONTAR
LA PROPUESTA SUPONE UNA REDUCCION DEL GASTO AGRICOLA DE AL MENOS EL 11%

Además de proporcionar alimento a más de 500 millones de consumidores europeos, la PAC tiene un papel estratégico en el mantenimiento del tejido social en todos los pueblos de Europa, en la conservación de la diversidad y del paisaje, así como en la gestión de más del 70% del territorio de la UE.

El presupuesto dedicado a la PAC ha descendido en los últimos años, pasando del cerca del 80% del total de los gastos de la UE en los años 80, a menos del 35% en 2013. En términos de PIB, esto supone menos del 0’4 % del PIB de la UE, siendo el único presupuesto exclusivamente comunitario. En la Propuesta de Presupuesto de la UE 2014-2020, la partida dedicada a la agricultura es la única que sufre un recorte importante.

LA PAC DEBE CENTRARSE EN MEJORAR LA COMPETITIVIDAD DE LOS PROFESIONALES AGRARIOS
LA PROPUESTA IMPLICA MAYORES COSTES DE PRODUCCION Y PERDIDA DE COMPETITIVIDAD

Las exigencias que la Propuesta impone a los productores para la percepción de los Pagos Directos, especialmente en materia de “ecologización” de la PAC, suponen, según la propia Comisión, unos costes adicionales para los agricultores y ganaderos. Así, mientras el resto de potencias productoras apoyan a su tejido productivo agrícola para dar satisfacción a las necesidades crecientes en materia alimentaria, en la UE ponemos freno a nuestra capacidad productiva a través de “barbechos obligatorios” o sistemas de rotación complejos.

QUEREMOS UNA PAC CLARA, SIMPLE Y ESTABLE
LA PROPUESTA INTRODUCE MAYOR COMPLEJIDAD E INCERTIDUMBRE

En los últimos años se han sucedido las reformas de la PAC a un ritmo tal que incluso no ha dado tiempo a constatar los efectos de la reforma anterior cuando ya estaba entrando en vigor la siguiente. Lejos de los vaivenes, necesitamos una PAC clara, con unos objetivos ciertos, que apueste por los agricultores y ganaderos y no obedezca a presiones ajenas y pasajeras. Necesitamos además que sean fácilmente comprensibles, además de coherentes con los objetivos marcados y los principios del propio Tratado de la UE, y que arrojen la suficiente perspectiva para ser capaces de afrontar el reto de futuro, las inversiones a realizar y ofrecer un panorama atractivo para futuras generaciones.

La Propuesta sin embargo, supone mayor incertidumbre, dejando muchos aspectos vinculados, bien a la discreción de los Estados Miembros y/o regiones, bien a través de las atribuciones que se delega a sí misma la Comisión, en materia de elección, por ejemplo, de las superficies elegibles, el reparto nacional y/o regional del Sobre Nacional para Pagos Directos, los pagos acoplados o los pagos por hándicaps naturales.

El sistema de límites de pagos según tramos de percepción o la propia definición y demostración de la condición de agricultor en activo, por no hablar de los requisitos en materia de “reverdecimiento” de la PAC no hace más que añadir burocracia y papeleo, en muchos casos innecesarios. Es difícil comprender en términos de legitimación de la PAC, porque los perceptores de menos de 5.000 Euros están exonerados del cumplimiento de los criterios en relación a la figura del agricultor activo

El sistema elegido de armonización y uniformización de los valores unitarios de los Pagos de Base, a través de sistemas complejos de asignación y con un periodo transitorio que termina en 2019 a nivel nacional y en 2028 a nivel europeo también aporta mayor complejidad al asunto.

QUEREMOS UNA PAC SENSIBLE A LA DIVERSIDAD DE LA PRODUCCION AGRARIA DE EUROPA
LA PROPUESTA GENERA ENFRENTAMIENTOS ENTRE REGIONES PRODUCTORAS Y AGRICULTORES

La “uniformización de los pagos de base”, que esencialmente persigue que los pagos directos en los países de reciente adhesión a la UE se acerquen a la media de la UE, pueden generar graves desequilibrios en otros países, como España, con una gran diversidad de agricultura, producciones y modos de producción. Así, producciones que, en virtud de sus costes de producción o su importancia socioeconómica, perciben unas Derechos de Pago Único elevados en la actualidad, pueden pasar a ver reducidos significativamente esos pagos, mientras que otros terrenos que antes no percibían podrán pasar a ser beneficiarios de pagos directos. Esta situación puede verse aun acentuada dependiendo del criterio de selección del Estado Miembro y/o región de su superficie elegible. Esto puede generar desequilibrios entre zonas de producción y productores.

Es importante hacer valer esta diversidad para lograr que la nueva situación corresponda a la realidad de la situación agronómica y económica, así como al potencial productivo de las distintas zonas productoras de España y de Europa.

LA PAC DEBE INCENTIVAR EL PAPEL DEL AGRICULTOR COMO BENEFACTOR DEL MEDIOAMBIENTE
LA PROPUESTA “IMPONE CONDICIONES EXCESIVAS Y MAS BUROCRACIA” AL AGRICULTOR

La agricultura europea es la más respetuosa con el medioambiente, siendo la única que ha contribuido más que satisfactoriamente al cumplimiento de los compromisos del Protocolo de Kioto en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La legislación europea en materia de respeto ambiental, gestión de residuos y bienestar animal es la más avanzada del mundo. Las medidas de la Propuesta suponen la inclusión de prácticas ecológicas obligatorias, dentro de las medidas de mercado del Primer Pilar, desvirtuando ambos pilares, ya que los esfuerzos suplementarios en esta materia deben ser voluntarios y suficientemente compensados (medidas del 2º Pilar) y no deben formar parte de los Pagos Directos (1er Pilar).

LA PAC NECESITA MEDIDAS AGILES, FLEXIBLES Y EFICACES PARA GESTIONAR LOS MERCADOS
LA PROPUESTA NO PRESENTA AVANCES EN ESTA MATERIA Y SE LIMITA A MANTENER UNA INTERVENCION “BAJO MINIMOS” Y UNOS PRECIOS DE REFERENCIA DEL AÑO 2003

Las últimas crisis de precios sufridas en el sector lácteo o en el de frutas y hortalizas (Ecoli) han puesto de manifiesto la necesidad de dotarse de medidas eficaces y ágiles de gestión de los mercados que ofrezcan una solución satisfactoria y rápida a estas situaciones. Por tanto, deben mantenerse los mecanismos de gestión de mercado necesario para estos fines, bien sea intervención pública, almacenamiento privado, o cualquier otra medida capaz de regular rápida y eficazmente los mercados, incluyendo las restituciones a la exportación mientras el resto de competidores mundiales no asuman nuestras ofertas de compromiso en la OMC.

El “Fondo de emergencia” debe ser implementado de tal forma que ofrezca esta agilidad y eficacia. En cuanto a los precios de referencia desencadenantes de estos mecanismos de gestión de mercado deben actualizarse y reflejar la situación actual de precios.

LA PAC DEBE EQUILIBRAR LA CADENA ALIMENTARIA Y ASEGURAR PRECIOS DIGNOS AL AGRICULTOR
LA PROPUESTA SE LIMITA A EXTENDER LAS ORGANIZACIONES DE PRODUCTORES ATODOS LOS SECTORES

La falta de equilibrio y de transparencia en la formación de la cadena de valor de los productos agrarios, en donde la distribución ejerce una enorme presión sobre los precios a pagar al productor es, con toda seguridad, la mayor preocupación de los agricultores y ganaderos que ven que sus productos no tienen precio, ni fecha de cobro, mientras que su valor se incrementa a medida que va pasando por otras manos hasta el ama de casa. Además, las organizaciones agrarias, cooperativas, sectoriales e interprofesionales observan con impotencia como las normas de competencia son benévolas con la todopoderosa distribución mientras se muestran implacables con el sector productor cuando este hace un intento de organizarse para demandar un precio para su producto.

Debe potenciarse el papel de las Organizaciones Interprofesionales, dotándolas de los instrumentos necesarios para gestionar de forma eficaz la oferta. El refuerzo de las relaciones contractuales entre productores y transformadores debe ser un objetivo prioritario a la hora de lograr precios equitativos para los agricultores y ganaderos. En este sentido, las Organizaciones de Productores (OP) deberán dirigir sus esfuerzos a lograr una adecuada concentración de la oferta para alcanzar acuerdos comerciales con la industria transformadora y la distribución, de forma que garantice a los agricultores y ganaderos mejores resultados económicos por la venta de sus productos a través de las OP, antes de proceder a la proliferación de las mismas.

LA PAC DEBE PROTEGER LOS INTERESES DE LOS AGRICULTORES Y CONSUMIDORES EUROPEOS
LA PROPUESTA SOLO ESTABLECE UN “FONDO DE GLOBALIZACION” PARA LOS AFECTADOS

La UE no cesa de firmar Acuerdos Comerciales y de Asociación con países terceros (MERCOSUR, Marruecos, etc.) en donde el apartado agrícola es constantemente objeto de concesiones por parte de la UE. Estos países pueden exportar libremente a los mercados de la UE, en la mayoría de los casos, sin tener que respetar las exigentes reglas y estándares de producción que la UE impone a nuestras producciones. Los estudios de impacto de la propia Comisión Europea respecto a MERCOSUR dan una cifra de pérdidas en el sector europeo varis veces superior al montante del llamado “Fondo de Globalización”.

La UE debe tener en cuenta los intereses agrarios europeos y si estos no se recogen suficientemente en la negociación no alcanzar acuerdo alguno. Además, debe velar por el cumplimiento estricto de las clausulas de los acuerdos, en materia de precios de entrada, aplicación de aranceles, respeto de contingentes y cumplimiento de calendarios. Además, el consumidor europeo debe poder reconocer el producto europeo elaborado de acuerdo con las exigencias del mercado europeo y diferenciarlo de aquel importado que no cumple estos requisitos.