La Red Natura reconoce que no ha resuelto aún sus necesidades financieras

0
10

    El secretario de Estado no oculta el desconocimiento que existe sobre esta Red y sobre su significado, a pesar de los veinte años que han transcurrido desde su nacimiento al amparo de la directiva europea "Hábitat", y achaca ese desconocimiento a que la Red se encuentra en fase de consolidación y a que todavía no se han podido movilizar los recursos suficientes.

    Tampoco oculta Ramos las reticencias que despierta la Red, sobre todo en el ámbito rural, y lo atribuye a que la conservación y la protección de espacios naturales conlleva a veces una regulación de usos que acarrea un régimen de autorizaciones y evaluaciones.

    "Este régimen se ha percibido, en ocasiones, como un obstáculo por cuanto puede suponer un aumento de la burocracia", ha señalado el secretario de Estado, pero ha subrayado que hay muchos ejemplos de poblaciones que inicialmente se oponían a la declaración de espacios protegidos en sus territorios y con el tiempo "han cambiado radicalmente su posición".

    A su juicio, ese cambio de posición se ha producido cuando se ha evidenciado que la existencia de una figura de protección implica una mejora de las oportunidades de desarrollo, y ve "razonable" que con los espacios de la Red Natura 2000 ocurrirá algo similar.

    Para conseguirlo, Federico Ramos apuesta por acometer una importante tarea de explicación, concienciación y divulgación entre la población local, y por poner en marcha simultáneamente acciones de incentivación que favorezcan nuevas oportunidades de trabajo.

    Difundir los valores y el significado de la Red Natura 2000 es el objetivo de dos proyectos "Life+" cofinanciados por la UE, en los que participa la Agencia EFE, y que involucran al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, a numerosas comunidades autónomas y a varias grandes empresas.

    Entre los principales defectos de la Red, el secretario de Estado ha citado que no tiene sentido que existan dos categorías de espacios: las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) para el grupo de aves y las Zonas de Especial Conservación (ZEC) para el resto de elementos de la biodiversidad de interés comunitario. "Tendría más sentido conseguir una unificación para los dos tipos de espacios", ha señalado.

    Además de esa unificación, y de la resolución de las necesidades de financiación, Federico Ramos se ha referido a la "indefinición" del régimen de usos en los espacios que integran la red, lo que provoca que los habitantes de esas áreas desconozcan qué tipo de actividades pueden realizar en esos territorios.

    Se ha mostrado convencido de que la futura promulgación de los planes de gestión para estos lugares ayudarán a clarificar esos aspectos y contribuirán a hacer compatible la conservación de la biodiversidad y el "imprescindible" desarrollo económico.

    "Se deben hacer aún mayores esfuerzos para que la Red Natura 2000 constituya de manera creciente un motor de desarrollo para nuevas actividades en el ámbito rural, actividades que complementen las que tradicionalmente se han venido llevando a cabo en estos territorios", ha concluido Federico Ramos.