La Rioja pide “sensatez” para no poner en riesgo las infraestructuras agrarias

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   El consejero ha explicado que su departamento ha encargado un estudio para tratar de minimizar el impacto ambiental paisajístico de la línea de alta tensión (220 kilovoltios) en el término vitícola de Haro, pero ha subrayado que este proyecto de Cenicero no tiene las mismas características que aquel.

    La línea eléctrica proyectada en el regadío "Los Campillos" no plantea afección alguna al paisaje viñedo, ha precisado Nagore, quien, además, ha subrayado que "no existe otra opción" a la planteada en este proyecto.

    Ha recalcado que "no todos los casos son iguales" y ha indicado que hay "cientos de kilómetros" de líneas de similares características en La Rioja, que ha calificado de "necesarias" para el mantenimiento de las infraestructuras agrarias y municipios.

    Nagore ha precisado que hay que diferenciar estas línea  de las de alta tensión, que entiende que "también son necesarias", pero cuyo impacto ambiental es superior.

    Ha recalcado que "no se puede estigmatizar" todo lo que afecte al campo riojano, ya que cree que se pondría en riesgo la posibilidad de hacer cualquier cosa que suponga innovación para las zonas rurales.

    También ha indicado que el proyecto de "Los Campillos" cumple las indicaciones de Iberdrola y las del Ayuntamiento de Uruñela, al afectar al término de esta localidad, además de superar los trámites de la declaración de impacto ambiental, que, además, hace referencia a la necesidad de esta línea para abastecer el bombeo del riego.

    El consejero ha informado de que el proyecto está en fase de replanteo y ha indicado que se prevé que la obra se inicie antes del próximo verano.

    Ha explicado también que la Consejería, la Comunidad de Regantes "Los Campillos" y una entidad financiera han firmado ya un convenio para la financiación de este nuevo regadío.

    El presidente de la Comunidad de Regantes ha dicho que ha mantenido reuniones con los vecinos de Uruñuela afectados por el proyecto, cuya opinión ha dicho respetar, aunque ha recalcado que "hay voces alzadas" que no comparte porque cree que pueden tener intereses distintos a los que propiamente atañe este proyecto.

    Ha informado de que este proyecto plantea una afección de un uno por ciento al viñedo frente a otra de las alternativas que se plantearon de llevar el tendido cruzando la AP-68 y ampliar el cableado cuatro kilómetros, cuya afección alcanzaría el 60%.  El consejero ha recalcado que se estudio esta segunda alternativa y encarecería "mucho" el coste, por lo que ha insistido en que comparte la preocupación que puede suscitar la instalación de estas líneas eléctricas en la preservación del paisaje vitícola, ha concluido que "no todos los casos son iguales".