APROSE fortalece su departamento técnico con la incorporación de María Teresa Ruiz, ingeniera agrónoma con más de 7 años de experiencia en el sector semillas. Para conocer mejor a esta nueva ingeniera agrónoma, se ha realizado una entrevista en la que no sólo narra su trayectoria profesional sino que analiza la realidad del sector, destacando que «a la semilla certificada le falta apoyo de la Administración y una homogeneización de la legislación».

Asimismo, con esta incorporación se da un paso más de APROSE en el fortalecimiento de la Asociación, aumentando la calidad de sus servicios y para hacerla más atractiva para todos los productores de semilla certificada a los que animamos, si no lo son ya, a formar parte de APROSE.

P.- María Teresa, ¿Por qué decidiste estudiar ingeniería agrónoma?

R.- Mis abuelos eran agricultores y siempre han tenido tierras de regadío en Extremadura y a mí me encantaba acompañarles. Mientras ellos hacían las labores propias del campo yo me entretenía viendo cómo trabajaban a la vez que curioseaba y aprendía de lo que hacían. Casi desde entonces creo que tenía claro que ésa sería mi vocación.

P.-  ¿Crees que en la enseñanza especializada en materia agraria debería tener un puesto de preferencia la semilla certificada?

R.- Sí. El tema de la Semilla Certificada se trata muy por encima y se centran más en explicar diferentes esquemas de selección que en explicar más detalladamente el porqué se hacen esas selecciones y las ventajas y beneficios que conllevaría una mayor utilización de la Semilla Certificada para nuestros campos. La Agricultura en España ha sido y es un motor fundamental de nuestra Economía; y creo que una mayor concienciación en el uso de Semilla Certificada sería muy beneficiosa para todos; desde el agricultor hasta el consumidor final.

P.- Cuéntanos un poco cuál ha sido tu recorrido antes de aterrizar en APROSE

R.- Al poco tiempo de finalizar mis estudios me incorporé a Cereales Palomo; una empresa dedicada a la producción y venta de semilla certificada situada en Torrijos (Toledo) donde he estado trabajando como Ingeniero Agrónomo los últimos 7 años. En esta empresa es donde tuve mi primer contacto real con la semilla certificada y con todos los aspectos referentes a su producción y certificación. Es una etapa de mi vida a la que guardo mucho cariño.

P.- ¿Cómo das con la Asociación? ¿La conocías previamente?

R.- A través de mi relación laboral con Cereales Palomo, y más concretamente a través de D. Pablo Palomo, ya que en la época en la que yo trabajaba en su empresa,  él ejercía el cargo de Vicepresidente. Ayude a Pablo en sus labores para APROSE; y a raíz de todo ello comencé a conocer un poco cuales eras las bases de la Asociación y su funcionamiento.

P.- ¿Qué objetivos tienes para APROSE?

R.- Aportar  todo lo que esté a mi alcance para promover un mayor crecimiento y difusión de la Asociación como defensora, tanto de la Semilla Certificada, como de sus Asociados. Esto nos permitiría aumentar el número de socios  y por lo tanto sentar las bases de una  Asociación más fuerte.

P.- ¿Qué crees que puedes aportar de tus trabajos anteriores en la Asocación?

R.- Mis ganas de dar ideas y de trabajar, así como mi experiencia en el sector, tanto en relaciones con la Administración, como  “a pie de finca” hablando con agricultores. Si conoces el problema sabes donde atacar para solucionarlo, y que el agricultor quede satisfecho y mejore la opinión que tienen muchos agricultores de la Semilla Certificada.

P.- ¿Cómo ves la situación de la semilla certificada? ¿Por qué crees que su uso es menor que en otros países europeos? ¿Cuál crees que es el error?

R.- La situación actual y su uso menor respecto a otros países, y concretamente en España la veo compleja por diferentes motivos:

Veo falta de apoyo por parte de la Administración y de entidades formativas como Universidades, Escuelas, etc. que deberían dar un mayor impulso y reconocimiento a la Semilla Certificada buscando proyectos que potencien su utilización y expliquen e incidan en los beneficios de la misma.

Por otro lado, debería haber una homogeneización de la legislación y que los requisitos  exigidos a las empresas en la Certificación de Semillas a nivel nacional fuesen comunes a todas las CCAA. De esta forma tendríamos un mercado nacional más fuerte y competitivo.

A esto cabe añadir que en nuestro país, en muchas ocasiones, no hay concienciación respecto a la propiedad privada y al pago de royalties por una variedad que está protegida. Los agricultores exigen cada vez variedades más productivas y resistentes a enfermedades y  a factores climáticos adversos; sin embargo no se quiere pagar por ellas. Estas características tan deseadas en las nuevas variedades, se obtienen gracias a una elevada inversión económica y a años de investigación, y que de no sufragarse todo esto mediante el pago de royalties,  sería inviable llevar a cabo estas investigaciones; lo que degeneraría en que tendríamos variedades cada vez más desfasadas y perderíamos competitividad con respecto a otros países de la UE que posean variedades de producción mayor y mayores resistencias. Es decir sería incompatible con la realidad actual de la Semilla Certificada y su evolución.

En resumen, son un compendio de circunstancias las que en mi opinión, llevan a esta situación tan delicada y difícil, tanto para el presente como para el futuro cercano de la Semilla Certificada. Pero como soy optimista por naturaleza, estoy segura de que entre todos los defensores de la misma, entre los cuales  por supuesto está APROSE, conseguiremos poco a poco mejorar ese futuro tan incierto y abrir nuevos horizontes para la Semilla en nuestro país.

 

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