La UE aborda su segundo día de reuniones con una nueva propuesta sobre la mesa

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En su nuevo proyecto, Van Rompuy mantiene el recorte planteado inicialmente de 80.000 millones de euros, pero lo redistribuye para que incida menos en las sensibles partidas de agricultura y cohesión.
La propuesta del político belga aumenta en 7.700 millones y 11.000 millones de euros, respectivamente, los fondos agrícolas y de cohesión.
Ese nuevo borrador plantea una compensación especial para España de 2.800 millones de euros para sus regiones con el fin de paliar la caída de las ayudas que sufrirán en el próximo periodo presupuestario.
Las opiniones de los países receptores de los fondos de cohesión y agricultura y la de los contribuyentes netos están "tan lejos que va a ser difícil lograr un acuerdo", señaló el presidente del Parlamento Europeo (PE), el alemán Martin Schulz, en conferencia de prensa al término del primer día de negociaciones.
"Realmente no veo dónde tender un puente entre las dos posturas", agregó el presidente de la Eurocámara, que poco antes advirtió a los Veintisiete de que si aumentan los recortes, el PE no les aprobará las cuentas.
La aprobación del presupuesto comunitario tiene que realizarse por unanimidad de los Estados miembros y ser aprobado por los eurodiputados.

España da la batalla para limitar el recorte de la UE en agricultura y cohesión

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha planteado su participación en el Consejo Europeo que ha comenzado en Bruselas sobre el próximo presupuesto comunitario como una "batalla" para limitar los recortes que se prevén en materia de política agrícola y cohesión.
   Rajoy, que antes de asistir a la cumbre ha mantenido reuniones bilaterales con líderes europeos como la alemana Angela Merkel, el francés François Hollande y el italiano Mario Monti, se ha entrevistado también con el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, al que ha trasladado su rechazo a la propuesta presupuestaria que ha redactado.
   Una propuesta que ha modificado tras sus encuentros de hoy con los jefes de Estado y de Gobierno, quienes se han dado de plazo hasta mañana para estudiar la nueva y, en la reanudación del Consejo, comprobar si se han acercado las posiciones.
   El nuevo documento mantiene el recorte de 80.000 millones de euros sobre el que planteó inicialmente la Comisión Europea, pero aumenta las partidas del ofrecido por Van Rompuy para las políticas agrícolas y la cohesión.
   Además, ofrece 2.800 millones de euros a España en fondos estructurales para sus regiones y para las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
   Un total de 1.550 millones sería para las regiones "en transición", por lo que se beneficiarían del mismo Andalucía, Galicia, Castilla-La Mancha y Murcia, mientras que otros 200 se destinarían a Extremadura, la única que en la actualidad se encuadra entre las regiones "prioritarias".
   A su vez, habría 1.000 millones para las regiones más desarrolladas y 50 adicionales para Ceuta y Melilla.
   Tanto la política agrícola como la cohesión son dos cuestiones muy sensibles para España y ante las que Rajoy, en declaraciones a los periodistas a su llegada a Bruselas, había dicho que iba a dar la "batalla".
   Pero ha emplazado a mañana para dar su opinión sobre el nuevo texto con el fin de estudiarlo con detalle junto con sus colaboradores y determinar si es acorde con los intereses de España.
   Pese a las dificultades existentes, sigue manteniendo la esperanza de que se logre un acuerdo "razonable" y garantiza que negociará "con espíritu constructivo".
   Además de las partidas destinadas a agricultura y cohesión, Rajoy ha dicho que estará muy atento a las relativas a las regiones ultraperiféricas como las islas Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
   Ante todos esos asuntos ha garantizado que se mantendrá "muy activo" y ha puesto como ejemplo sus reuniones de hoy con Merkel, Hollande, Monti, Van Rompuy y el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho.
   No se descarta que mañana pueda haber nuevas bilaterales, entre otros, con el primer ministro británico, David Cameron, uno de los que desean una mayor reducción del presupuesto comunitario para el periodo 2014-2020.
   El presidente del Gobierno, que no ha planteado en momento alguno una amenaza de veto, no ha querido entrar en las cifras que podría aceptar España.
   "Habrá que verlo todo en su conjunto, y dar números y cifras en este momento tiene poco sentido. Lo que importa más -ha dicho- son los conceptos y que salga algo equilibrado y sensato".
   A su juicio, no sería un drama que no se llegara a un acuerdo sobre el presupuesto en la reunión que hoy ha comenzado porque hay tiempo para seguir debatiendo, y ha recordado que, hasta ahora, no ha habido un acuerdo "a la primera" a la hora de negociar las perspectivas financieras de la UE.
   Pero sí ha dicho que sería positivo y, por ello, ha instado a sus colegas europeos, a conseguir algo "justo" para todos.
   Con independencia de que se fijen reuniones bilaterales a primera hora tras estudiar la nueva propuesta de Van Rompuy, los líderes europeos se han citado mañana a partir del mediodía.
   La negociación puede ser larga, por lo que Rajoy, en contra de lo previsto, quizás no pueda desplazarse a Barcelona para estar presente en el acto de cierre de campaña de las elecciones catalanas que mañana protagonizará la candidata del PP a la Presidencia de la Generalitat, Alicia Sánchez Camacho.