LA UNIÓ exige que el descenso de la producción citrícola repercuta en el precio

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La previsión de cosecha de cítricos de la Comunitat Valenciana para la campaña 2011-2012 alcanzará, según ha hecho público la Conselleria de Agricultura, una producción de 3.168.550 toneladas, lo que supone un descenso de casi el 10% respecto a la campaña anterior, con 3.514.162 toneladas. Si a final de campaña se confirmara esta cifra, sería la cantidad más baja de producción desde que se tiene conocimiento de estadísticas oficiales.
Para LA UNIÓ este dato de la producción pone de manifiesto la tendencia de los últimos años de disminución de cosecha debido, entre otros factores, al abandono de campos por la falta de rentabilidad y la especulación urbanística de hace unos años. Además, LA UNIÓ considera que puede llegar a ser positivo, siempre y cuando, este descenso de producción repercuta en un aumento del precio que percibe el productor de cítricos, si nos atenemos a la ley de la oferta y la demanda. A pesar de ello, en determinadas zonas y variedades el efecto de las heladas de la pasada campaña provocará un descenso importante en la cosecha que será difícil que un aumento del precio compense la pérdida de renta debido a la baja producción.
LA UNIÓ exige a la Conselleria de Agricultura la máxima diligencia en el control e inspección de la fruta para evitar que partidas defectuosas y no adecuadas comercialmente hundan la campaña. El secretario general de LA UNIÓ de Llauradors, Ramón Mampel, reclama asimismo a los operadores comerciales “que no se precipiten, que no piensen en el beneficio rápido, o sea en el pelotazo, sino que se trabaje conjuntamente en lograr que esta actividad tenga futuro y ello pasa por la retribución adecuada a los citricultores”.
Por otra parte, LA UNIÓ denuncia el ocultismo de la Conselleria en la publicación de la previsión de la cosecha citrícola para esta campaña, puesto que los datos que publica son globales y no detalla la previsión por variedades. Para Mampel, “esta escasa información es muy negativa para los agricultores porque no les permite saber las tendencias de producción de las distintas variedades para, en función de éstas, orientar una posible reconversión de la explotación hacia variedades más rentables. Resulta ilógico que la Conselleria tenga una línea de ayudas a la reconversión y oculte información sobre la evolución de las producciones varietales”.
LA UNIÓ recuerda que esta política de ocultismo se viene produciendo en las últimas campañas, siendo una medida criticada por esta organización porque no ha servido de nada ocultar, según se alega desde los foros oficiales, la información a la competencia
porque al final, todo el mundo conoce la realidad productiva y no ha servido para mejorar
el precio, todo lo contrario, la tendencia del precio al agricultor ha sido a la baja. Por tanto, Mampel exige “una vez más, la máxima transparencia en la información pública porque la pagamos todos, la desinformación sólo perjudica al agricultor”.