Lanzarote cierra la vendimia de 2011 con la menor cosecha en 60 años, 716 Tm

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EFE.- El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote ha confirmado hoy que los datos demuestran que se trata de los peores resultados de los últimos 60 años, al alcanzarse únicamente una producción que supone un 55 por ciento menos que en 2010, cuando se recogieron 1.568.466 kilos.

El Consejo recuerda que la media anual de cosecha de uva en Lanzarote se cifra en torno a los dos millones de kilos, por lo que la caída, con respecto a esta media anual, es de un 65 por ciento.

La fuente señala que a pesar de que la cifra suponga una mejoría respecto a las previsiones iniciales, que estimaban que la uva cosechada en 2011 rondaría los 450.000 kilos, el Consejo considera la situación "catastrófica", tanto para viticultores y bodegueros como para la isla en general.

En este sentido, advierte del efecto negativo que supondría para el turismo como fuente de ingresos el abandono de cultivos que proporcionan un paisaje único en el mundo, como es el de La Geria.

El presidente del Consejo Regulador, Javier Betancort, ha señalado la necesidad de adoptar de manera urgente líneas de actuación para afrontar los problemas estructurales que padece la viña en Lanzarote y que resume "básicamente por la falta de relevo generacional y su escasa rentabilidad".

Según el Consejo, entre los factores que explican la notable reducción de los resultados de la vendimia de este año se encuentran las altas temperaturas que se dieron en la isla el pasado invierno, lo que impidió que la parra realizara su habitual y necesario descanso vegetativo que le permite fortalecerse y producir una mayor cantidad de racimos.

Otro de los motivos de la baja producción fue, según el Consejo Regulador, el ataque de mildíu sufrido por las vides el pasado mes de marzo, una enfermedad provocada por el hongo serenada o gota, que reduce también su capacidad de producción.

El Consejo recuerda que a estas causas se sumó la ola de calor vivida en Lanzarote a principios del verano, que afectó a la uva en pleno proceso de maduración, aunque afortunadamente los daños no fueron mayores debido a que las altas temperaturas no vinieron acompañadas por fuertes vientos.