Las asociaciones ecologistas se oponen a la erradicación del lobo en Asturias

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   Indican que en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Principado, aprobado el pasado día 19, se dice, en relación a la sierra del Cuera, que en lo que "se refiere a los grandes mamíferos cabe señalar que los grandes predadores, como el lobo, fueron eliminados hace tiempo, manteniéndose contingentes de pequeños carnívoros como el zorro, la marta o el gato montés".

    En este sentido, asegura que "el instrumento que ordena los recursos naturales de Asturias establece que la Sierra del Cuera fue históricamente zona habitada por el lobo antes de que, mediante el uso indiscriminado de venenos, fuera erradicado por los ganaderos".

    "La forma de actuar del Gobierno del Principado procediendo a eliminar localmente a una especie de fauna autóctona es irresponsable, no puede justificarse en el mantenimiento de tradición histórica alguna, ni servir de excusa para eludir el deber conferido de conservar el Patrimonio Natural, que es de todos los asturianos", aseguran.

    Por su parte, el coportavoz de Equo en Asturias Adrián Blanco subraya en otro comunicado que esta decisión "responde únicamente a satisfacer intereses privados por encima de los generales en materia de protección del medio ambiente".

    A su juicio, "no existe base documental alguna que justifique considerar estas zonas como de exclusión ya que se crearon muy recientemente a petición de los ganaderos".

    Agrega que la realidad es que "todas las zonas mencionadas han sido territorios del lobo, a excepción del nefasto y reciente, en términos históricos, período en que los alimañeros ejercían su labor".

    Por tanto, recalca que no se puede afirmar que la especie esté colonizando nuevos territorios e indica que en todo caso, lo que está acometiendo, es "la recuperación de los espacios donde fue exterminado en épocas históricas poco o nada lejanas en el tiempo".

    "Desde Equo Asturias entendemos que cuando el Plan de Gestión menciona zonas libres de lobos, hace referencia a la no existencia de manadas estables en el momento en que se elaboró dicho plan", reseña.

    Blanco advierte de las "nefastas consecuencias" que este tipo de gestión ha tenido tanto sobre la fauna silvestre, como sobre la mayor incidencia de ataques en el ganado que estos los controles realizados "a golpe de escopeta".

    Indica que "es un hecho constatado que la selección que se realiza mediante este método no se realiza en base a criterios científicos, sino sobre el primer ejemplar que se pone a tiro".

     Añade que el pretendido "control" desequilibra a la manada de forma que los cachorros no aprenden a cazar y aumente así el número de ejemplares que no son capaces de cazar piezas silvestres, atacando entonces con mayor frecuencia al ganado doméstico.