Las nuevas tecnologías, a prueba en el primer simulacro incendio hispanoluso

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EFE.- Estas aplicaciones tecnológicas nacen de la mejora de Emercarto, un software desarrollado en 2007 por el grupo público Tragsa tras haber sufrido dos años antes la pérdida de nueve trabajadores en la extinción del incendio de Riba de Saelices (Guadalajara), originado a causa de una barbacoa mal apagada.

"La incertidumbre y el desconocimiento de la situación" son los principales problemas de un incendio, ha subrayado a Efe el gerente de incendios de Tragsa, Felipe Aguirre, que confía en que las nuevas herramientas permitan conocer con certeza la posición de los equipos y, así, tomar las decisiones con mayor rapidez y más fundamentadas.

Un incendio cambia minuto a minuto, y en diez minutos no vale lo anterior; "se necesita refrescar la información constantemente", ha recalcado.

La nueva herramienta, que incorpora un Sistema de Información Geográfica (SIG), ha sido desarrollada para Android y permite comparar los datos topográficos almacenados en una base de datos y la información real vista a través de la cámara de cualquier dispositivo (Realidad Aumentada).

De ese modo, ofrece en tiempo real la posición "georreferenciada" de los medios de extinción con la opción de transferir información entre el lugar del siniestro y los centros de coordinación.

Otra dificultad reside en que hoy los equipos son muy móviles y proceden de muy lejos -por tanto no conocen el lugar- y los gestores necesitan información de la zona.

"Se trata -ha agregado Aguirre- de que las nuevas tecnologías den esa información y fluya rápido para saber la evolución de las llamas, cómo distribuir los equipos o colocar los perímetros".

En definitiva, "es un intento de mejorar la precisión y adoptar las decisiones lo antes posible, mejorando la extinción, la gestión de procesos y la seguridad de los equipos".

El simulacro se desarrollará en un perímetro de 15 kilómetros cuadrados entre Marvao (Portugal) y Valencia de Alcántara (Cáceres), una zona de alto valor ecológico que ha sido víctima frecuente de incendios.

En esta ocasión, se simulará que comienza en España y se propaga a Portugal, lo que obligará a activar los mecanismos de coordinación y cooperación.

La zona elegida abarca 940 hectáreas, con numerosas viviendas dispersas, una difícil orografía, con caminos estrechos que complican el movimiento, y la dificultad de que el fuego se origina junto a dos laderas muy pronunciadas y separadas por una cresta de rocas que impide el paso de un área a otra.

La situación se complicará, debido a un inesperado cambio de dirección de viento, lo que obligará a una nueva estrategia de combate en la zona, que alberga formaciones de alcornoque y pino negral.

El ecosistema forma parte de la Red Natura 2000 -integrada por los espacios naturales europeos más valiosos-.

El ejercicio conjunto, en el que participarán unas 70 personas, cuenta con la colaboración de la Autoridad Nacional de Protección Civil de Portugal, el Gobierno de Extremadura y el Grupo Tragsa.

Las herramientas diseñadas por Tragsa se enmarcan dentro del proyecto Satfor (Desarrollo de Soluciones Tecnológicas Avanzadas para la mejora de la Prevención, Eficacia y Seguridad en Extinción de Incendios Forestales), cofinanciado por el Programa de Cooperación Territorial del Espacio Sudoeste Europeo de la UE.

Participan en el proyecto Tragsa, Tragsatec, el Instituto Politécnico de Portalegre y el Centro de Investigación Forestal de Lourizán.