Agentes de la Comisaría de Monforte de Lemos investigan las circunstancias del misterioso caso de un tractor que apareció el jueves 31 por la tarde, con las llaves puestas, en el mismo lugar en el que había sido robado en junio de 2016.

Fuentes policiales confirmaron a Cope Lugo que, de momento, la investigación “continúa abierta” y no se descarta ninguna hipótesis, habida cuenta de lo extraña que resultó en su momento la desaparición de un vehículo agrícola de esa envergadura y ahora su aparición, año y medio después, en el mismo lugar.

Esos mismos informadores precisaron que el tractor, valorado en su momento en unos 60.000 euros, fue robado del recinto de un establecimiento comercial ubicado en la carretera de Chantada, en Monforte de Lemos y ahora ha aparecido prácticamente en el mismo lugar -pero fuera del recinto- y con las llaves puestas, aunque con algunas modificaciones en el frontal. “De momento todo está en el aire”, confesaban fuentes próximas a la investigación.

“Se tuviese que apostar, diría que este tractor no ha trabajado ni media hora en estos tres años” ha asegurado su propietario Roberto Pérez a Carlos Cortés en lavozdegalicia.es, quien está así de convencido de que quien le acaba de devolver el John Deere modelo 5115-M no llegó a utilizarlo para trabajar con él. Lo dice no solo porque el vehículo esta prácticamente como nuevo, sino porque había acumulado polvo y telarañas. Y no es una máquina barata. Se trata de un tractor de gran capacidad y con un precio de venta al público cercano a los 60.000 euros.

Roberto Pérez presentó en su momento una denuncia por lo sucedido, pero hasta esta semana no había vuelto a saber nada más del tractor desaparecido. Un viajante de vehículos agrarios lo avisó el jueves de que a poca distancia de su negocio estaba aparcado un tractor que parecía el que le habían robado hace tres años. El hombre se paró a mirarlo porque vio algunos detalles que le llamaron la atención.

Le habían colocado en su parte frontal una pieza correspondiente a un modelo anterior del mismo tractor. El cambio se aprecia fácilmente porque el auténtico tiene los dos faros delanteros colocados más arriba y el más viejo los tiene más abajo. Al acercarse comprobó que además de modificarle el frontal le habían puestos unas pegatinas que no corresponden a ese modelo. Era un John Deere de la serie 5 y con el frontal tuneado podía parecer de la serie 6, o aún más antiguo. No se sabe exactamente cuánto tiempo llevaba ahí, con las llaves puestas, pero hay quien asegura haberlo visto ya el lunes.

(fotos: Carlos Cortés lavozdegalicia.es)

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