Los aceites vírgenes remontan hasta los 3 euros por kilo en España y a casi 4 en Italia

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       Los vírgenes extra se dejan un 0,80% y se pagan en origen a 3,22 euros/kg, y los aceites de calidad inferior retroceden un 2,92% y cotizan a 2,16 euros/kg, según la misma fuente.

      Mejor comportamiento tuvieron los vírgenes, que escalan casi un 3% y superan ya los 3 euros por kilo en el citado período, así como los lampantes, lo hacen un 1,18% hasta los 2,75 euros por kilo, añade.

     Los corredores salían el jueves a comprar vírgenes extra a partir de 3,24 euros/kg; vírgenes desde 2,85 y lampantes desde 2,70 euros, según los datos semanales que aporta la patronal de las almazaras de Infaoliva, aunque los precios de cierre -en las operaciones finales- suelen superar estas cantidades con relativa frecuencia.

     Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente constató alzas generalizadas en el segmento de los aceites comestibles, aunque con datos anteriores, de la primera quincena de febrero.

     Por mercados de referencia, el aceite de oliva virgen extra se dispara en las almazaras hasta los 357,10 euros/100 kilos en Sevilla. En Badajoz se pagan a 327,55 euros/100 kg; en Ciudad Real, a 311; en Jaén, a 329,42; en Toledo, a 315; en Córdoba, a 321; en Granada, a 323,50; en Málaga a 326 y, en Tarragona, a 327,50 euros/100 kg, según el Ministerio.

Los vírgenes extra han repuntado entre un 42 y un 63% interanual en España

    
      En líneas generales, los vírgenes extra han repuntado entre un 42 y un 63% interanual en España, mientras que en Italia lo han hecho casi un 90 %. La citada categoría se paga ya en origen a 6,04 euros/kg en Italia; los vírgenes rozan los 4 euros, y los lampantes se quedan en 2,34 euros/kg, según el instituto Ismea.

     En Grecia, estos aceites de mejor calidad rondan los 3,16-3,45 euros/kg; y en Túnez, los 3,10 euros/kg (aceites biológicos), señala la misma fuente.

     Los precios en origen se han incrementado mucho desde el verano pasado, pero no se han trasladado al consumidor en la misma proporción, en un segmento económico importante, aunque con menores márgenes.

     En el ámbito interno, los hogares españoles gastaron 1.363,55 millones de euros en la compra de aceites comestibles entre diciembre de 2013 y noviembre de 2015, un -9,4 % interanual por la caída de precios.

    De este gasto, 1.141,20 millones de euros correspondieron a "aceite de oliva" (-9,3 %), y 174,37 millones de euros a "aceite de girasol" (-13,9 %).

     En cuanto a los volúmenes, los hogares españoles adquirieron 598,49 millones de litros de aceites comestibles (-1,4 %), de los que 416,70 millones fueron de aceite de oliva (-1,3 %) y 143,70 millones de litros, de aceite de girasol (-7,7 %).

     Respecto al comercialización mundial, son destacables los buenos resultados de ventas de aceite de oliva (de todas las procedencias, incluida España) hacia los países extracomunitarios al inicio de la campaña actual (octubre y noviembre de 2014), con subidas de doble dígito en muchos casos.

     Así, las compras de aceite de oliva de Rusia a países productores -entre los que se encuentra España- durante los dos primeros meses de campaña creció un 30%.

     En Australia se elevaron sus compras exteriores de aceite de oliva en un 19 % interanual; en Brasil, un 10 %; en Japón, un 8 %; en China, un 7 %; en Canadá, un 6 %; y en EEUU, un 3 %, según las estadísticas que maneja el Consejo Oleícola Internacional (COI).

     Los expertos no descartan que, en el futuro, el incremento de precios se repercuta a los consumidores y caiga la demanda, tanto en ámbito interno como en el exterior, y se regule de esta forma el mercado en un ejercicio en el que se dispondrá de mucha menos materia prima por el importante "bajón" productivo en el olivar español. Las cifras históricas de exportación española no podrán mantenerse por mucho tiempo.