Los aceites vírgenes se libran de las caídas en mercado que tira mucho de la importación

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    Infaoliva indica que el virgen extra picual alcanza el viernes los 2,229 euros/kg; el virgen, 2,088 euros/kg; y el picual, 2,043; unas cotizaciones que se mantienen excepto para la primera categoría, que se deprecia ligeramente.

    Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente informó, con datos del 18 al 24 de noviembre, de valores de 218,29 euros/100 kg para los vírgenes (+1,92% respecto a la anterior semana); 199,74 euros para el lampante (-0,25%); 83,71 euros para el aceite de orujo crudo (-2,90%) y 81,37 euros para el girasol refinado (-2,09%).

    En el Mercado de Futuros del Aceite de Oliva (MFAO) se han negociado del 21 al 27 de noviembre 711 toneladas de aceite.

    Para enero de 2014, se han realizado 206 contratos y se cerraron operaciones para marzo de 2014 por 310 t.

    Los precios a los que se han formalizado las contrataciones de futuros han oscilado entre un mínimo de 1.800 y un máximo de 1.880 euros/t, cuando una semana antes lo hacían entre 1.780 y 2.030.

Subida de la producción en el primer mes de campaña


    Respecto a los primeros datos oficiales del ejercicio que difunde la Agencia del Aceite de Oliva, la producción en octubre, primer mes de la campaña 2013/2014, ascendió a 8.700 t, un 32 % más que la anterior, a partir de la molturación de 65.696 t de aceitunas y de un rendimiento medio de 13,18 %, 0,1 puntos menos.

    La comercialización del 1 al 31 de octubre sumó 2.122.000 toneladas, un 13 % más, gracias al repunte del mercado interior (47.000 t, +20,20 %) y las exportaciones (75.000 t, + 9 %).

    Las importaciones se cifran en 6.000 t, cifra algo menor que las 6.700 t de octubre del ejercicio anterior, pero muy altas aún si se comparan con las realizadas desde 2009, de entre 700 y 3.100 t.

    Una mirada al exterior muestra cierta recuperación de las cotizaciones en Italia, donde los vírgenes extra se pagan a 44 céntimos más que en España.

    Remontan, así, los precios en este destino europeo -primer comprador de graneles españoles- entre 0,1 % y 2,1 %; en concreto, se pagan a 2,73 euros los vírgenes extra; a 1,78 los lampantes y a 2,20 los vírgenes, según Ismea.

    En Grecia se mantienen los vírgenes y lampantes, y suben entre un 0,8 y un 1,9 % los vírgenes extra, que cotizan entre 2,47 y 2,60 euros en las principales plazas de referencia del país; mientras que en Túnez no hay variaciones (2,03-2,48 euros).

Un etiquetado más duro en la UE


    Entre las novedades del sector, el próximo 13 de diciembre entran en vigor las nuevas disposiciones de la Unión Europea (UE) que endurece la normativa de etiquetado para evitar los fraudes.

    Prohibirá, por ejemplo, que se oculte la calidad del producto con caracteres muy pequeños en la etiqueta y exigirá que los envases indiquen que el aceite debe conservarse frente a la luz y el calor.

    Eso sí, la referencia en la etiqueta al año de recogida será voluntaria y se podrá incluir si la totalidad del aceite de oliva en el recipiente proviene de esa cosecha, según la nueva norma.

    En el ámbito agronómico, la recolección se ha adelantado en algunos tajos para obtener la máxima cantidad posible de la categoría virgen extra -la de mayor valor y mejor remunerada-, "zumos de aceituna" cien por cien naturales muy bien acogidos por la alta restauración.

    El grueso de la cosecha se generaliza a partir de diciembre, con expectativa de que será muy buena en cantidad y excelente en calidad, pero con incertidumbre sobre la evolución de los precios.

    Con unas existencias de 193.000 t, un 68 % menos que el año pasado por esas fechas -de las cuales se guardan 102.400 t en las almazaras y 90.600 t en envasadoras, refinerías y otros operadores-, los productores confían en la reactivación de las cotizaciones.

    Sin embargo, una buena producción de aceitunas este año y la presión de la gran distribución con sus ofertas al consumidor impedirán con gran probabilidad una mejoría que colme las expectativas de unos olivareros acuciados por la baja rentabilidad.