Los agricultores franceses empiezan a ser más conocidos por sus protestas que por sus productos, aunque hay que reconocerles que saben sacar partido de sus movilizaciones… casi siempre. Y es que ahora han visto que las cosas que les prometieron no eran tan baratas y fáciles como les hicieron creer.

Por eso, los agricultores franceses han comenzado a exigir una moratoria de un año sobre los cambios realizados en el programa de crédito fiscal que se concede la propiedad y han dejado claro que… ya no quieren hacer negocios con el ministro Pierre Paradis.

Por eso que cerca de 200 agricultores se reunieron frente a las oficinas del primer ministro Philippe Couillard para hacer patentes sus reivindicaciones y cumplir casi una norma no escrita de que deben salir a la calle por lo menos dos o tres días a la semana para hacerse oír.

«Estamos aquí para decir al Ministro de Agricultura que no aceptamos esta reforma. El ministro nos la puso en la garganta sin consultar. Exigimos una moratoria de un año para que haya tiempo para sentarse con el gobierno y las partes interesadas «, aseguraron en la protesta, conscientes de que hay elecciones en 2017 en Francia y que su poder deben ejercerlo ahora, antes de acudir a las urnas.

No sé si los agricultores franceses saben hacer su trabajo, dado lo mal que le van las cosas, pero no cabe duda de que saben protestar y presionar en el momento adecuado. Sólo cabe esperar que no decidan volver a utilizar a los productos españoles como escaparate y objeto de ira de sus protestas.

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