Los Ingenieros Agrónomos piden reactivar la economía de los silos que deja el FEGA

0
21

    De esta forma, el FEGA pone en venta estos edificios aliviando la presión económica de mantenerlos, ya que desde hace años no han tenido uso en virtud a la Política Agraria Común.

    En primer lugar podrán optar a su compra las Administraciones Públicas y también podrán ser ofrecidos a las entidades privadas (empresas, cooperativas, etc.) que accederán a ellos por subasta. De esta manera, un patrimonio tan atractivo por su singularidad, podrá pasar a inversores privados de manera sencilla sin los múltiples trámites que lastraban estas iniciativas hasta la fecha.

¿Qué puede pasar con los silos Andaluces?

     Las 6 unidades denominadas macrosilos en Andalucía probablemente seguirán siendo agrícolas, mientras que el resto de silos de menor tamaño, otros 6, pasan a disposición de los compradores que los eliminen o les concedan un nuevo uso. Los macrosilos están ubicados en El Cuervo (Cádiz), Valchillón y El Carpio (Córdoba), Las Cabezas de San Juan, Marchena y Utrera en Sevilla. Los otros silos más pequeños se distribuyen en El Cuervo (Cádiz), Santa Cruz (Córdoba), Guadahortuna (Granada), La Palma del Condado (Huelva) y dos en Andújar (Jaén).

   A estos habría que sumar los 146 que ya son propiedad de la Junta de Andalucía  y que parcialmente también se encuentran en desuso.

   El Colegio ofrece su colaboración para poner en funcionamiento o dotar de nuevos usos a estos edificios construidos por Ingenieros Agrónomos para que conserven su valor como patrimonio rural. En este sentido, ponen de manifiesto las numerosas iniciativas en la recuperación de silos y graneros para otras aplicaciones que se han llevado a cabo. Destaca la reconversión del silo de Fuentes de Andalucía (Sevilla) como centro de recepción de visitantes y mirador turístico por parte del Ayuntamiento de la localidad. El silo de Pozoblanco, en Córdoba, convertido en teatro.

   Otros casos fuera de Andalucía son El Hotel Tximista, en Estella (Navarra), donde la iniciativa privada apostó por la rehabilitación de “la Harinera El Carmen” que conforma un entramado de edificios históricos entre los que destaca el silo y que hoy en día es un complejo de 4 estrellas. En Belorado el silo alberga el museo internacional de radiotransmisión Inocencio Bocanegra.

    El FEGA recupera en la actualidad el castillo-silo de Arévalo (Ávila) para convertirlo en centro de interpretación de la Red Nacional de Silos y Graneros, en lo que es sin duda una de las obras más singulares de intervención patrimonial recogidas hasta la fecha.

   Gracias a los silos también se ha podido llevar a cabo el “Proyecto medioambiental para la recuperación del cernícalo primilla” a lo largo de corredores naturales que atraviesan el territorio mediante la colocación y adaptación de nidales en las elevadas cubiertas de los silos de Andalucía, Castilla La Mancha y Madrid que participaron en el proyecto coordinado por el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) con un resultado muy satisfactorio.

Los técnicos quieren jugar un papel en el futuro de estos silos

    El grupo de investigación SilosyGraneros.es aboga en su papel de técnicos e investigadores en la materia por buscar alternativas desde la creatividad con el objetivo de que contribuyan a crear empleo y reactivar la economía. Esta amplitud de oportunidades está calando lentamente entre los inversores privados que empiezan a encontrar una rentabilidad en iniciativas empresariales hasta la fecha poco contrastadas en nuestro país, pero bien conocidas en Europa y América.

    Entre ellas, Silosygraneros.es destaca las oportunidades de estos edificios para su reconversión como ecohoteles u hoteles con encanto como parte de una experiencia turística ligada a nuestro rico patrimonio edificado, natural, gastronómico, etc. A lo largo de los últimos años han estado desarrollando prototipos de gran interés comercial.

   Los silos y graneros ofrecen además otras posibilidades de uso como almacenamiento de otros bienes (archivos documentales, almacenaje robotizado, pellets, piensos), equipamientos públicos (deportivo, cultural, docente, religioso, turístico, etc.) oficinas por módulos, viveros de empresas, parque de bomberos, y debido a su rigidez estructural son un excelente refugio para custodia de bienes de especial relevancia, incluso ante terremotos.