Los pequeños frutos y el higo alcanzan ya el 10% de la facturación del Jerte

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EFE.- El Centro de Agricultura Ecológica y de Montaña de Plasencia (CAEM) ha acogido hoy la presentación del proyecto de investigación "Adaptación de diferentes ecotipos de pequeños frutos e higuera a sistemas de producción ecológica", financiado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

Este nuevo estudio persigue mejorar los sistemas de producción ecológica de la higuera y de pequeños frutos, en concreto, arándanos, frambuesa, grosella y mora, para obtener productos de calidad.

Se trata de cultivos cada vez más importantes en el Valle del Jerte y en la comarca de La Vera, ya que ambas zonas presentan buenas condiciones para su producción.

En declaraciones a los periodistas, la subdirectora general de Investigación y Tecnología de INIA, Isabel Canellas, ha explicado que durante los próximos tres años, investigadores del CAEM, coordinados por el INIA y el Centro de Investigación Agraria La Orden-Valdesquera, compararán la producción de estos cultivos en sistemas convencionales y en ecológico.

Además, determinarán qué variedades de estas especies se adaptan mejor a la zona norte de Cáceres y cuáles son sus puntos débiles.

"Se trata de un mercado de pequeños frutos que cada vez tienen una mayor importancia en Europa, de ahí que ya estamos trabajando con empresas del norte de Europa y americanas para ver qué variedades son las más óptimas para su introducción en Extremadura", ha destacado Canellas.

Este proyecto está enfocado al sector empresarial, de tal forma que se trabajará en colaboración con agricultores, a través de fincas colaboradoras y empresas.

En este sentido, el presidente de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, Ángel Prieto, ha indicado, en declaraciones a los periodistas, que son los agricultores socios de la agrupación los que aportarán las parcelas de cultivo para el proyecto.

Prieto ha subrayado la importancia de esta investigación, "ya que el mercado de este tipo de frutos está empezando a aumentar de forma considerable", ha aseverado.

No en vano, ha informado de que la comercialización de los pequeños frutos objeto del estudio y del higo supone ya el 10 por ciento de la facturación de la Agrupación de Cooperativas.

Por último, la jefa de servicio de Coordinación de Centros de Investigación, Carlota Daza, ha destacado que el fin último de este proyecto es ofrecer a los agricultores alternativas a los cultivos tradicionales de estas zonas, como el cerezo o la castaña.