Marruecos tensa la cuerda y convoca protestas contra la UE por la nueva PAC

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    El portavoz de APEFEL denunció que la CE no ha tenido en cuenta a Marruecos a la hora de tomar esta decisión y recordó que la modificación en los precios puede suponer la pérdida de puestos de trabajo -el sector agrícolas es el primer empleador del país-, y el fracaso de las inversiones realizadas por muchos empresarios tras la firma del acuerdo en 2012.

     Está previsto que el director general de la Dirección de Agricultura de la CE, Jerzy Plewa, visite el próximo 23 de abril Marruecos, y discuta con sus colegas marroquíes los asuntos técnicos de esta medida, que debe ser ratificada todavía por el Parlamento. "¿A qué viene? ¿Quiere secarnos las lágrimas?, se preguntó Mounir, quien aseguró que "el daño ya está hecho".

Unos cambios genéricos, según la UE


     Por su parte, el embajador de la UE en Rabat, Rupert Joy, declaró a través de un comunicado que el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea aprobaron el año pasado ciertos cambios en el reglamento de los mercados agrícolas para simplificar el sistema de pagos de los derechos de aduana de las mercancías, así como el cálculo de estos derechos.

     "Este nuevo sistema se aplica de manera uniforme a todas las frutas y verduras importadas en Europa de todo el mundo, y no es una medida destinada específicamente a los productos marroquíes", justifica el embajador, quien añade que con este cambio el nuevo sistema está en línea con el código aduanero comunitario.

    Asimismo, el embajador destaca que la CE es sensible a las preocupaciones manifestadas por las autoridades marroquíes, que le han comunicado que este cambio tendrá un impacto negativo sobre las exportaciones marroquíes de frutas y verduras.

    "La comisión europa está comprometida en sus relaciones comerciales con Marruecos y se asegurará de que cualquier preocupación sobre este asunto se tenga en cuenta", concluye.

    La prensa marroquí subraya estos días que esta modificación en los mercados conducirá a la ruina del sector del tomate marroquí, y causará la pérdida de 35.000 empleos y de unos 156 millones de euros que representan la contrapartida de ventas de los tomates marroquíes a la UE.