Monfragüe y las dehesas que lo circundan: ejemplo del valor de la Red Natura 2000

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EFE.- Lo es porque las 18.000 hectáreas que forman parte del Parque Nacional son uno de los mejores lugares para contemplar especies únicas y emblemáticas de la península, algunas de ellas en peligro de extinción, por la facilidad con que se pueden contemplar muchas de ellas, y por los populares y accesibles miradores naturales desde los que se puede contemplar lo que algunos especialistas consideran la más extensa y mejor conservada mancha de monte mediterráneo del mundo.

Las dehesas extremeñas se han convertido en ecosistemas únicos para muchas especies ganaderas y de fauna silvestre, además de ser sistemas agroforestales muy rentables, por lo que son uno de los mejores exponentes para conocer el significado de la Red Natura 2000. Foto: J.J. Guillén (EFE).

Las dehesas extremeñas se han convertido en ecosistemas únicos para muchas especies ganaderas y de fauna silvestre, además de ser sistemas agroforestales muy rentables, por lo que son uno de los mejores exponentes para conocer el significado de la Red Natura 2000. Foto: J.J. Guillén (EFE).

Pero lo es también -y sobre todo- porque a esas 18.000 hectáreas se suman otras 100.000 que han sido declaradas -junto con el Parque- Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), las dos figuras de protección previstas en la Red Natura 2000. Son sobre todo dehesas, convertidas en uno de los ecosistemas mejor conservados de Europa. Lugares donde conviven numerosas especies ganaderas y fauna silvestre; que fueron moldeados por el hombre a lo largo de los siglos; y que constituyen un sistema agroforestal donde priman la rentabilidad de los prados, los robles o los alcornoques. Red Natura 2000 en estado puro.

Armonía entre el hombre y la naturaleza

Esa relación, esa armonía entre el hombre y su entorno, ha sido reconocida con otro “título”, el de Reserva de la Biosfera, que se extiende coincidiendo con los límites del Parque Nacional y las dehesas que lo rodean.

El espacio catalogado como ZEPA y como LIC se extiende a lo largo de la confluencia de los ríos Tajo y Tiétar, y está atravesado por una carretera que une las localidades de Plasencia y Trujillo. Otro ejemplo -esa vía- de territorio intensamente intervenido por el hombre, de la que se deduce otra peculiaridad del lugar: el fácil acceso a muchos de los lugares desde los que contemplar los recursos naturales o el paisaje, la comodidad con que se puede transitar entre las dehesas, y la cercanía a muchos lugares con un importante poso histórico, cultural o gastronómico, como Plasencia, Trujillo o Guadalupe, o a otros lugares también incluidos en la Red Natura 2000 (La Sierra de Villuercas, la Sierra de Gredos y Valle del Jerte, o el propio Cáceres).

 

El buen estado de conservación de este enclave lo ha convertido en “un ejemplo de representatividad” a nivel estatal, según datos de la Junta de Extremadura, que ha observado también que las plantaciones de eucalipto que se expandieron durante el siglo pasado han obligado a hacer un esfuerzo, primero para frenarlas, y después para sustituirlas por arbolado autóctono, en un proceso que durará muchos años hasta que se estabilice la nueva vegetación y vuelva a ser colonizada por especies faunísticas que se vieron desplazadas.

Gigantescos farallones, refugio de miles de aves

Quizás lo que más llama la atención de Monfragüe sean sus gigantescos farallones rocosos y las miles hectáreas de dehesas. Por ese territorio campan más de 50 especies de mamíferos, 30 de anfibios o reptiles o 18 de peces, pero la “joya” que atrae a miles de personas son las aves que nidifican o invernan: más de 200 especies, entre ellas el buitre negro y leonado, el alimoche, la cigüeña negra o el águila imperial.

Especies ganaderas y silvestres conviven en las dehesas, un paisaje muy intervenido por el hombre durante siglos que se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de la Red Natura 2000. FOTO: J.J. Guillén (EFE).

Especies ganaderas y silvestres conviven en las dehesas, un paisaje muy intervenido por el hombre durante siglos que se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de la Red Natura 2000. FOTO: J.J. Guillén (EFE).

 

Un lugar que ejemplifica el auténtico valor y el verdadero significado de la Red Natura 2000, el principal instrumento de conservación de la biodiversidad de la Unión Europea, un instrumento que se creó para tratar de garantizar la conservación a largo plazo de las especies y de todos los tipos de hábitat, y entre éstos algunos tan intervenidos como Monfragüe y sus dehesas, un lugar donde la armonía entre el hombre y la naturaleza se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de cómo compatibilizar la protección de los recursos y el desarrollo. EFEverde