Monsanto experimenta en CLM maíz tolerante a glifosato y resistente a orugas

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EFE.- La multinacional Monsanto realizará en Daimiel (Ciudad Real) ensayos de campo para evaluar la caracterización agronómica y el desarrollo de híbridos de maíz NK603 y NK603 x MON810, modificados genéticamente para ser tolerantes al herbicida glifosato y ser resistente a plagas de orugas.

Monsanto, que investiga variedades vegetales mejoradas genéticamente, ha obtenido el visto bueno de la Dirección General de Evaluación Ambiental para este proyecto, que cree ambientalmente viable la liberación voluntaria en el medio ambiente de organismos modificados genéticamente con fines distintos a su comercialización.

La aprobación, según la información recogida hoy por Efe del Diario Oficial de la Región (DOCM), permitirá realizar estos ensayos en el término municipal de Daimiel (Ciudad Real) hasta febrero de 2012, siempre que se cumplan las determinaciones incluidas en el Estudio de Impacto Ambiental y en la presente Declaración.

Los ensayos se realizarán tanto con el maíz NK603 (B/ES/11/05) como el maíz NK603 x MON810 (B/ES/11/06), que están autorizadas para su importación, procesado y empleo en la elaboración de piensos o alimentos en la Unión Europea (UE), incluyendo su cultivo en el primer caso.

La solicitud de cultivo cuenta con el informe favorable del Panel de Organismos Modificados Genéticamente (OMG) de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Entre varias parcelas agrícolas inicialmente propuestas para llevar a cabo los ensayos, se ha elegido realizar exclusivamente la actividad de liberación voluntaria en una de 2,53 hectáreas ubicada en el municipio de Daimiel.

La Declaración de Impacto Ambiental incluye medidas preventivas que deben seguirse durante la realización de estos ensayos, como el que los cultivos se deben separar 200 metros de otros campos de maíz cercanos y disponer una barrera de al menos cuatro líneas de maíz convencional alrededor del ensayo para prevenir la contaminación cruzada con otras plantas.

Las prácticas agronómicas serán las mismas que para el maíz convencional y los herbicidas a emplear serán formulaciones autorizadas y registradas.

Los productos vegetales procedentes de la parcela de ensayo serán destinados exclusivamente a estudios objeto de las notificaciones.

Las semillas sobrantes serán recuperadas para asegurar una perfecta trazabilidad de todo el material modificado genéticamente y enterradas en la propia parcela de ensayo, que estará sometida a un plan de vigilancia durante el año siguiente a la ejecución del ensayo y donde no se cultivará maíz con fines comerciales.

Los productos vegetales restantes serán destruidos en la propia parcela de ensayo mediante trituración mecánica y posteriormente enterrado.

Entre las medidas se incluye, también, que la zona de ensayo será revisada regularmente durante el periodo de liberación, en especial después de la siembra y antes de la floración, para evitar cualquier efecto potencial adverso para el medio ambiente, directo o indirecto, que pudiera ocurrir y de producirse, deberá ser comunicado inmediatamente a la autoridad competente.

Al final de la campaña de ensayo se realizará un informe de cada una de las notificaciones y se enviarán a la autoridad competente, en los que se detallará cualquier efecto adverso para el medio ambiente inesperado que sea observado durante la vigilancia general, en su caso, y demás acciones como consecuencia de estas observaciones.