Murcia reclama a la UE más medidas para fortalecer el sector del aceite de oliva

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   El Plan aborda cuestiones importantes y demandadas por la Federación de Cooperativas, como la restructuración del sector, la calidad y su control, la promoción o la concentración de la oferta y, en este sentido, la organización aplaude que la UE tome el liderazgo en dichos aspectos, además de otros tan importantes como la estructuración de la cadena, el Consejo Oleícola Internacional (COI) y la competencia con terceros países.

   Las principales cuestiones a tener en cuenta son la calidad y los controles, para lo que es necesario mejorar la vigilancia del cumplimiento de los criterios químicos, organolépticos y de autenticidad de los aceites (aceites desodorizados, mezcla de aceites vírgenes comestibles con otros vegetales,…).

   Los grandes países importadores, según señalan en un comunicado, están desarrollando su propia producción, apareciendo métodos de control no reconocidos por el Consejo Oleícola Internacional, y han dado lugar a resultados discutibles, particularmente en lo que se refiere a las características organolépticas de los aceites comunitarios exportados. Frente a esta situación, Fecoam considera positivo un endurecimiento de los parámetros de calidad y autenticidad, así como la búsqueda de un mejor funcionamiento del panel de cata.

    La organización señala que las acciones a emprender se deben ajustar a las disposiciones técnicas que son competencia de la Comisión para reforzar los controles de calidad, proteger al consumidor y mejorar el etiquetado.

   También considera necesario que se refuercen los controles y las sanciones, la normalización de las comunicaciones obligatorias de los Estados miembros sobre la naturaleza y las sanciones y la mejora en el procedimiento de toma de muestras y contraanálisis.

    A nivel de calidad y de autenticidad de los aceites vírgenes, destaca que se debe de establecer un programa de investigación de métodos que permita la detección de las mezclas fraudulentas. Respecto al etiquetado y normas de comercialización, apunta que sería interesante incluir en el etiquetado las condiciones de conservación y mejorar la información de la etiqueta.

    Las nuevas disposiciones de la reforma de la PAC permiten la inclusión en los Programas de Desarrollo Rural y de sub-programas temáticos oleícolas que contribuyan al desarrollo de las prioridades que respondan a las necesidades de la restructuración del sector. Sin embargo, Fecoam considera que se pueden crear diferencias estructurales muy importantes entre diferentes regiones productoras.

    El desequilibrio de las relaciones de la cadena alimentaria, consecuencia fundamental de la diferencia del tamaño económico entre productores, transformadores y demás agentes de la cadena, se ve agravado por la crisis económica, lo que ha contribuido a la aceleración de la caída de precios. Las prácticas comerciales de la gran distribución dan lugar a una presión continua y creciente sobre los precios que recibe el productor, mientras que los consumidores se benefician de unos precios bajos y estables.

   Fecoam insiste en que se debería de reforzar la figura de las organizaciones de productores (OP) para mejorar el poder de negociación de los productores en el seno de la cadena alimentaria-

    En cuanto a la promoción, el aceite de oliva se beneficia de una imagen positiva tanto en términos de nutrición, como de salud. Por lo tanto, este producto se encuentra en una posición privilegiada para acciones de promoción con una rentabilidad alta sobre la inversión. La federación considera que hay margen para aumentar su consumo en los países no productores de la UE y en la exportación.

   La competencia con terceros países es otro de los temas que preocupa a Fecoam. Algunos nuevos países productores son también grandes consumidores de aceite comunitario y ejercen, a través de sus sectores oleícolas, un papel importante en la aparición de nuevos parámetros de calidad, que se apartan de los del Consejo Oleícola Internacional.

    La federación considera que la UE debe seguir oponiéndose a cualquier desviación de la norma del Consejo Oleícola Internacional, así como a toda disposición que pueden tener el efecto de una barrera técnica al comercio.

También señala que es necesario que el Plan Europeo recoja herramientas encaminadas a mejorar la gestión de mercados, tales como la actualización del mecanismo de almacenamiento privado, y permita excepciones a las normas de competencia de modo que el sector pueda autorregularse en situaciones de crisis graves. Asimismo, deben incluirse políticas para fomentar la integración del sector productor al objeto de lograr el tan necesario reequilibrio de la cadena agroalimentaria.