La cosecha final de aceite podría verse reducida a 56.000 toneladas de aceite de las 80.000 toneladas previstas para la campaña 2010-2011 (un 30% menos), lo que conllevará pérdidas económicas de 45 millones de euros, según estimaciones de ASAJA GRANADA. También han sufrido daños las hortalizas al aire libre, fundamentalmente en la Vega, y las hortalizas de invernadero, en la Costa. Se teme muy seriamente por la campaña de cereal.
12/01/2010 (Noticia leida 453 veces)
ASAJA GRANADA- Aún es pronto para hacer un balance en profundidad porque el terreno está impracticable y es difícil entrar en las parcelas para testar los daños. Sólo cuando abra el sol se contemplará el verdadero alcance de la lluvia y la nieve de los últimos días pero según las primeras estimaciones efectuadas por los técnicos de ASAJA GRANADA se perderán 100.000 toneladas de aceituna (de las 233.000 toneladas pendientes de recoger en nuestra provincia), es decir, 24.000 toneladas de aceite valoradas en 45 millones de euros. Todas las comarcas se han visto gravemente afectadas aunque el temporal ha tenido mayor incidencia en los Montes Orientales -zona de mayor producción- donde falta por recoger el 70% de la cosecha.
En otras comarcas como Alhama-Temple y Baza falta el 50%, y en la de Guadix también el 70%. La cosecha final de aceite podría verse reducida esta campaña a 56.000 toneladas de aceite sobre una cosecha esperada de 80.000 toneladas (se pierde el 30% del total), esto en el mejor de los casos porque el mal tiempo no parece dar tregua. Además, la aceituna que queda por recoger perderá calidad y generará sobrecostes porque habrá que emplear más medios mecánicos y trabajo, y aunque suba el precio del aceite mermará la rentabilidad de las explotaciones.
En la Vega de Granada se han visto afectadas alrededor de 500 hectáreas de hortícolas al aire libre, entre los términos municipales de Huetor Tájar, Villanueva, Moraleda, Valderrubio y Fuente Vaqueros, fundamentalmente alcachofas, ajos, cebollas, forrajes y espárrago, cultivos plurianuales que permanecen en la tierra varios años sin necesidad de replantarse y se van a malograr con las precipitaciones torrenciales acaecidas. Preocupa especialmente el espárrago, un cultivo capital para la provincia por el valor de su producción (alrededor de 27 millones de euros al año) y por generar también miles de jornales. En la Costa el golpe se lo ha llevado principalmente el tomate y el pepino malogrados casi por completo.
Preocupa, además, la próxima campaña de cereal. El exceso de agua ha lavado todos los abonos que se aplicaron en la siembra con el consiguiente escape de nutrientes, y la humedad puede conducir a la podredumbre de las raíces. Cuando llegue la primavera si se realiza un segundo abonado y no llueve la campaña será nefasta. El agua ha arrasado, por lo demás, gran parte de las infraestructuras rurales: caminos, acequias, corrales o vallados y requieren una reparación urgente para que la actividad agraria y ganadera no se vea completamente paralizada.
De poco sirven los seguros agrarios
De poco sirven en estos casos las líneas de seguros. La asignación de rendimientos por parte de ENESA, entidad estatal de Seguros Agrarios, no se corresponde generalmente con las producciones reales -se hace muy a la baja- y el agricultor no queda cubierto por los riesgos que pretende asegurar. Así sucede en el caso del seguro de olivar y de cereales, que no se ajustan a la realidad productiva de cada zona. Tendría que darse como mínimo un siniestro total para que el seguro se haga cargo (una merma considerable en la producción real queda sin cubrir porque no se reconoce tal producción) o, es un decir, “que el cereal y el olivar desaparecieran de la faz de la tierra”.
Una y otra vez se ha dado a conocer este problema desde ASAJA GRANADA tropezando siempre con el mismo muro. Parece buscarse por parte de la sociedad gestora la mayor rentabilidad en lugar de intentar desarrollar y mejorar el sistema a través de alternativas que aseguren, por ejemplo, no ya una producción concreta y esperada sino, un nivel de rentas que pueda garantizar la continuidad de las explotaciones. La Administración tendrá actuar frente a esta situación adversa que ha ocasionado el temporal de agua y nieve y arbitrar medidas que palien sus efectos.
|
| Volver
info@agroinformacion.com | desarrollo: asoluciones.com