PAC: Andalucía, preocupada por la negociación; Asturias, con el ovino y UPA con la especulación

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    La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta, Elena Víboras, aseguraba en Lucena que "las negociaciones sobre la PAC con el Ministerio no van por buen camino" y que "se va a intentar que Andalucía no pierda ni un euro, ya que tenemos unas características especiales, un desempleo rural y una desconvergencia como consecuencia de la crisis, para lo que son esenciales los fondos Feader".

    La consejera se mostro convencida de que "parece que por parte del Ministerio no se nos va a respetar en esta línea en que estamos trabajando, como tampoco se nos respetan las ayudas asociadas para sectores poco rentables, como el olivar en pendiente o de baja producción".

     Asimismo, insitió en que "estos olivares tienen que tener una ayuda directa y acoplada, cosa que el Ministerio no ha aceptado, mientras que sí lo ha hecho con otros sectores sobredimensionados". Apuntó que "la reunión ha quedado en tablas y creo que tenemos que seguir trabajando para que Andalucía, al menos, mantenga las ayudas actuales". Víboras explicó que uno de los problemas que tiene el sector olivarero es la vulnerabilidad de los precios, ya que el 70% de ellos corresponde a la aceituna y el 30% son subvenciones.

El sector ovino aragonés se siente "desamparado"

    Por su parte, los jóvenes ganaderos del sector ovino en Aragón se sienten "desamparados" ante la nueva reforma. Mientras el sector sigue perdiendo explotaciones en toda la geografía aragonesa, critican que en Europa sigue haciendo oídos sordos a la importancia que estas ayudas tienen en el medio rural para mantener el empleo, así como a su indudable aportación alimenticia y medioambiental.

     Por eso, según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, la ganadería extensiva es la "gran olvidada" en la nueva PAC y  sigue "invitando al abandono debido a las injusticias" que va a generar la redistribución de derechos según zonas y tipos de cultivos agrícolas, donde aquellos sin grandes extensiones de tierra podrían perder hasta un 30% de las ayudas" , aunque reconocen que los criterios de asignación de las ayudas todavía no se conocen por lo que todavía no se puede concretar la aplicación de los mismos.

   "El problema es que no se cobra por el número de cabezas de ganado que tienes en todo momento, sino por las tierras de pasto", explica el secretario general de UAGA, José Manuel Pinilla. "Hay gente que se ha retirado de la actividad, pero justifica sus derechos en hectáreas y puede seguir percibiendo ayudas", añade el secretario. "Si nos pagaran la nómina todos los meses sin ir a trabajar, iríamos". "Es lo que sucede con esta desigualdad, que puede ocurrir que alguien que ya no salga a pastar con sus ovejas, pero siga teniendo los pastos cobre la ayuda, y otros no", espeta Pinilla.

UPA sólo ve beneficios para los especuladores

     Asimismo, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Lorenzo Ramos, ha vaticinado que la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) va a seguir beneficiando a los propietarios de fincas y "especuladores", en vez de ayudar y legitimar a los verdaderos agricultores y ganaderos.

     Ramos ha informado en Córdoba de la movilización que ha convocado UPA en Madrid el próximo 21 de enero para reivindicar el papel del sector en las negociaciones de la PAC, coincidiendo con la próxima Conferencia Sectorial de Agricultura, presidida por el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete.

    Ha señalado que esta convocatoria demanda al Gobierno y a las Comunidades Autónomas que los representantes del sector estén presentes en la negociación para elaborar una PAC que beneficie a los verdaderos agricultores y ganaderos profesionales, y no a los "especuladores".

   Ramos ha manifestado que teme que la aplicación de la PAC va a ser "más de lo mismo" y va a perjudicar a los agricultores y ganaderos, en vez de haber sido aprovechada para "justificar su papel", hacer un reparto justo de las ayudas -con criterios de producción y rentabilidad-, y solucionar el verdadero problema, que a su juicio está en la relación entre costes de producción y precio.