Panrico pone sus marcas como aval de pago por los despidos que se alargarán hasta 2016

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     En una sentencia hecha pública el pasado lunes, la sala de lo social de la Audiencia Nacional consideró que este pago fraccionado no estaba justificado y consideró asimismo que los 156 despidos previstos para los años 2015 y 2016 -se contemplaban 79 el primer año y 77 en el segundo- están "injustificados", porque, a pesar de que desde la reforma laboral de 2010 las empresas pueden hacer despidos por causas organizativas basándose en previsiones de pérdidas, en este caso no es lícito "emplear hoy a manera de bola de cristal unas previsiones imposibles de contrastar", según señala Javier Romera en eleconomista.es.P

     Panrico mantendrá el plan de despidos pero tendrá que presentar un nuevo expediente de regulación en el momento que se vayan a ejecutar.

Salidas paralizadas

     La intención de Panrico , que empezó a llevar a cabo los despidos el año pasado, pasaba por condicionar las extinciones en 2015 y 2016 a la evolución del negocio. Ahora, sin embargo, tendrá que esperar primero para saber la marcha del mismo antes de poder afrontar las reducciones de personal.

     Aunque la situación financiera sigue siendo muy complicada, fuentes de la compañía aseguran que "se están cumpliendo los presupuestos" y que "si no fuera porque la plantilla de la planta de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) lleva en huelga desde el pasado mes de octubre, las cosas podrían ir mucho mejor".

     Ante esta situación, la dirección de Panrico ofreció la semana pasada reducir en un 40 por ciento los despidos previstos en la planta catalana este año, lo que equivaldría a mantener 53 empleos, pasando de 133 salidas a un total de 80. Fuentes del comité de empresa aseguran que esta medida está acompañada de "condiciones muy duras" que la plantilla debería asumir, como el despido de los diez miembros del comité de empresa, algo que Panrico ha negado sin embargo categóricamente.

     Es una propuesta que ha sido en cualquier caso rechazada por los trabajadores. "Queremos que la empresa abra una vía de negociación seria, con coherencia y sin amenazas", aseguró en declaraciones a Europa Press Félix Yela, uno de los miembros del comité de empresa, que pese a valorar positivamente que alrededor de 53 empleados queden excluidos del ERE, no están de acuerdo con los criterios de selección de la empresa. La plantilla plantea como contrapropuesta prejubilaciones para una cincuentena de trabajadores y un plan de bajas incentivadas, manteniendo la huelga en la planta catalana.