Parayas destinará 97 hectáreas para el cultivo de forraje ganadero

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EFE.- En concreto, se trata de la plantación de ‘raigrass’, un forraje ganadero más conocido en Cantabria como ‘vallico’, y supone una “innovadora” iniciativa que nace con el objeto de hacer compatible la prestación de los servicios de transporte aéreo con la conservación del medio ambiente.

Fuentes de Aena han explicado a Efe que el proyecto consiste en un nuevo sistema de mantenimiento de sus zonas verdes que tiene como finalidad aunar el “correcto” cuidado y conservación de los terrenos del aeropuerto, tanto en el ‘lado tierra’ como en el ‘lado aire’, con la conservación medioambiental y el desarrollo sostenible de su entorno.

En este sentido, Aena ha encomendado un proyecto a la empresa Tragsa para el mantenimiento de las zonas verdes, que afecta a una superficie total de 119,2 hectáreas, de las que en este año se pretende cultivar 97 hectáreas.

La previsión que se maneja es que, en los próximos años, se alcance la cifra de 100 hectáreas cultivadas.

En las áreas y terrenos en los que se llevarán a cabo estos cultivos, primero se realizarán las labores “necesarias” para eliminar una especie invasora que se encuentra, en la actualidad, de forma “bastante frecuente” en esta zona.

Se trata del plumero, una planta de la familia de las gramíneas de fuerte carácter invasor que, por sus características y su forma de reproducción, puede modificar el entorno, desplazando a otras especies, y que se propaga fácilmente debido a que produce una gran cantidad de semilla que se disemina por el viento.

Una de las zonas en las que se concentra esta especie invasora en el aeropuerto es en el entorno de la laguna que existe dentro de la zona restringida de Parayas y, actualmente, se están desarrollando trabajos encaminados a su erradicación, para que “el problema quede controlado y el terreno preparado para su explotación agrícola”.

Una vez eliminado el plumero, se procederá a la plantación de ‘raigrass’ en aquellas zonas susceptibles de poder hacer el cultivo que podrá, posteriormente, ser vendido para su utilización por parte de los ganaderos que así lo requieran.

Además del cultivo y la eliminación del plumero, Tragsa deberá encargarse de mantener bajo control la altura máxima que puede alcanzar la vegetación.