EFE.- Héctor Cabrera, experto del INIA e integrante del equipo científico, informó que la nueva variedad de papa «tiene una capacidad extraordinaria de rendimiento de 25 a 40 toneladas por hectárea en zonas altoandinas», que se encuentren entre los 2.500 y 4.100 metros de altitud.

«Sin duda, uno de los aspectos más importantes de la papa Kawsay es que tiene una rentabilidad de 150,5 %, mucho más que el 31,8 % de la papa Yungay, lo cual asegura mejores niveles de ingresos a los pequeños productores del campo», sostuvo.

Esta variedad ya se siembra en las ciudades andinas de Huancavelica, Andahuaylas y Huánuco y el próximo año se tiene previsto que llegue al mercado de Lima, indicó.

Este nuevo producto «responde a las demandas tecnológicas de los agricultores», principalmente, «por ser una variedad con resistencia a la ‘rancha’ (un hongo que ataca el tubérculo) y buena calidad para el procesamiento industrial y gastronomía», agregó el experto.

Además, según los estudios del INIA, la papa «INIA 321 – Kawsay», cuenta con un mayor contenido de micronutrientes como el hierro, zinc y ácido ascórbico, en comparación con otros tipos de papa que se encuentran en el mercado, destacando que esto es «beneficioso para la salud de las personas».

El ministro de Agricultura y Riego, Milton Von Hesse, destacó el desempeño de los profesionales y técnicos del INIA porque «contribuirá no sólo a la seguridad alimentaria de la población, sino a dotar de mayores rendimientos en el campo».

Según el ministerio, el cultivo de la papa, en el Perú, involucra a más de 600.000 familias de 19 regiones que cultivan 319.000 hectáreas al año con una producción nacional de 4,5 millones de toneladas.

Este tipo de cultivo aporta con 8 % al PIB agrícola y se estima que genera más de 35,1 millones de jornales de trabajo al año.

Perú tiene 91 especies y 2.800 variedades de papa de las 3.900 existentes en el mundo.

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