La organización agraria UPA ha pedido a la Comisión Europea (CE) que promueva una normativa para obligar a incluir en los alimentos el origen en el etiquetado, una iniciativa que busca luchar contra el fraude alimentario y fomentar la información al consumidor y que, en su opinión, se podría incluir dentro de la reforma de la PAC.

En declaraciones a Efe, el secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, defendió que parte de los “fraudes alimentarios” que se detectan en territorio comunitario podría evitarse con una normativa más exigente en este sentido, una idea que recoge la iniciativa ciudadana europea “¡Come con ORIGinalidad!: desenmascara tu comida”.

Se trata de un texto registrado el pasado octubre por la CE que, si recoge más de un millón de firmas de un mínimo de siete países europeos (45.000 en España), obliga al Ejecutivo comunitario a dar una respuesta.

Aunque en los últimos años “se ha avanzado” a nivel comunitario y nacional, hay “muchas lagunas” que dejan abierta la puerta al fraude

“Si se incluye el origen en el etiquetado se va a acabar con el fraude, vamos a saber de dónde proceden los alimentos y con qué criterios de producción se han hecho, lo que dará seguridad total a los consumidores de que lo que están comiendo son alimentos de calidad, seguros y producidos con todos los estándares que se marca la UE”, afirmó.

Roche argumentó que, aunque en los últimos años “se ha avanzado” a nivel comunitario y nacional -con la Ley de la Cadena Alimentaria (2013)- en cuanto a la transparencia y la trazabilidad, hay “muchas lagunas” que dejan abierta la puerta al fraude, “especialmente en productos elaborados”, como el vino, el aceite o los quesos, defendió.

“Se ha avanzado pero no lo suficiente en cuanto a poner el origen en el etiquetado en los alimentos. No hay una normativa que exija ni obligue al etiquetado de alimentos en origen. Un consumidor puede consumir una manzana y una pera y no saber cuál es el origen”, agregó.

Pese a que la UE ha ampliado el registro de Denominaciones de Origen (DOP) e Indicaciones Geográficas (IGP) protegidas, que suma ya unos 1.430 productos, “no todo se comercializa” con estas referencias, recordó.

Por ello, el representante de esta asociación agraria estimó que este asunto el origen en el etiquetado “se podría comenzar a incluir” en las prioridades de la Política Agrícola Común (PAC), cuyo debate sobre su próxima reforma (a partir de 2020) ya ha comenzado.

“Desgraciadamente en el planteamiento que hay por parte de la CE no aparece nada de esto”, subrayó, en relación a la propuesta que está sobre la mesa, y que los países ya debaten y tienen que empezar a negociar.

Por otro lado, Roche lamentó la “incertidumbre” que genera esta próxima reforma por el retraso que pueda producirse en la aprobación del Marco Financiero Plurianual (MFF), debido a las elecciones europeas del próximo mayo, que condiciona el importe destinado a la PAC y en cuya primera propuesta se prevé un recorte general del 5 % a esta política.

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