Primeras protestas y enfado generalizado contra las ayudas de la UE por no solucionar nada

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     Así, medio centenar de agricultores del sindicato agrario Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) han tirado frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno en Lleida melocotones, nectarinas y paraguayos en protesta por las consecuencias que tiene el veto ruso sobre el sector de la fruta dulce.

    Además de abocar fruta, los agricultores también han quemado cajas de fruta y han añadido a la hoguera una bandera de la comunidad europea y algunas hojas del nuevo reglamento de retirada de fruta propuesto por Europa.

     Según David Borda, responsable de la fruta dulce de JARC, los dirigentes del sector en Bruselas no les representan ni los defienden. "En este momento necesitábamos políticas de choque, no respuestas de cara a la galería", ha dicho Borda. Ahora, cree, hay que seguir presionando y esperar a que Europa responda como espera el sector.

     En este sentido, ha añadido que no se puede tolerar que Alemania pida paciencia al sector en cuanto a las medidas de ayuda y ha subrayado que si la polémica afectara al sector del automóvil la actitud sería distinta.

Cobrará todo el mundo menos los agricultores


     
Desde JARC-COAG consideran que las compensaciones por la retirada de fruta deben recibirlas directamente los agricultores: "No vamos a aceptar más que todo el mundo, excepto el agricultor, cobre dinero de las retiradas", ha remarcado Borda. Ha asegurado que con el actual sistema de las Organizaciones de Productores de Fruta y Hortaliza (OPFH) cobran todos los actores del proceso, excepto el agricultor.

     En este sentido, desde ASAJA Córdoba se coincide en esta idea. Así se recuerda que aquellos agricultores que formen parte de las Organizaciones de Productores podrán recibir un máximo de 269 euros por tonelada de melocotón o nectarina retirado. Sin embargo, en el caso de aquellos que no sean miembros de estas organizaciones, la contribución europea a las retiradas se reducirá un 50%, "algo a lo que nos oponemos rotundamente, pues el porcentaje de agricultores pertenecientes en nuestra provincia a O.P no llega apenas al 40%", es por ello que ASAJA Córdoba denuncia que mientras que los agricultores pertenecientes a las organizaciones de productores reciban 269 euros por tonelada de producción, los agricultores no pertenecientes reciban la mitad.

Cooperativas reclama que se amplie la lista de producots beneficiados por las ayudas


     Asimismo, Cooperativas
Agro-alimentarias de España ha señalado que los productos que recoge este nuevo eglamento de la CE son tomate, zanahoria, repollo, pimiento, coliflor, pepino y pepinillo, champiñón, manzana, pera, frutos rojos, uva de mesa y kiwi. Así, los productores de estos sectores podrían acudir, con una compensación comunitaria, a retiradas de producto, no cosecha o cosecha en verde, tanto para socios como no socios de una Organización de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH). El presupuesto previsto para la aplicación de estas medidas son los 125 millones de euros procedentes del fondo de crisis de la agricultura, aprobados el pasado lunes 18 de agosto. 

      Sin embargo,  Cooperativas Agro-alimentarias insta a la Comisión Europea a que amplíe el número de productos cubiertos por estas medidas y habilite los fondos necesarios para afrontar esta crisis, "que ha sido originado por un conflicto político que nada tiene que ver con el funcionamiento normal del mercado, y va mucho más allá del sector y de las medidas previstas en la PAC". Cooperativas ya ha alertado a las autoridades españolas y comunitarias que los problemas en el mercado originados por esta crisis se están extendiendo a un buen número de productos, y empeorará a medida que vayan entrando en campaña otros sectores productivos de frutas y hortalizas.
 
     También insiste que tras el cierre del mercado ruso, cuyos intercambios ascienden a 2.000 millones de euros en frutas y hortalizas, la Comisión Europea debería activar la preferencia comunitaria frente a las importaciones de terceros países, que se verán beneficiados por ocupar la cuota de mercado de las exportaciones europeas a Rusia. "No tendría sentido que la UE sacrificara sectores comunitarios por medidas de presión de las autoridades rusas si éstas pueden encontrar una vía de suministro alternativo, saltándose fácilmente las medidas de presión políticas impuestas por la propia UE". 

(Foto: JARC)