La secciones agrarias de las organizaciones Asaja y UPA temen las repercusiones negativas de índole económica y de gestión que puede tener para los agricultores la decisión de la UE de restringir el uso de tres neonicotinoides en espacios abiertos en los que operan las abejas.

Desde la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), el técnico José Ramón ha apuntado que «no se conoce lo suficiente» el efecto de los pesticidas sobre la población de las abejas como para atribuirle a los neonicotinoides «toda esta situación».

«Siempre con el respeto a la abeja», ha abundado en que «no queremos dejar desprotegidas a otras áreas que tienen un importante peso en la producción española».

Ha recordado que desde su organización se intentaron introducir algunas excepciones a esa prohibición como el caso de la remolacha -que se recolecta antes de la floración- y otros tipos de cultivos, como los cereales «que no son atractivos para la abeja».

Las plagas serán y seguirán siendo un problema real y piden alternativas

También ha vaticinado algunas consecuencias de esta medida, como que quizá haya que emplear más tratamientos de otras sustancias para combatir las plagas y enfermedades de las plantas.

Desde UPA, fuentes de la organización agraria han considerado que la prohibición «genera grandes incertidumbres» a los agricultores que usaban esos productos para luchar contra plagas, que «son y seguirán siendo un problema real» para la obtención de alimentos.

«De entrada habrá un incremento de costes, ya que las pocas alternativas que existan serán más caras» según las fuentes, quienes han añadido que el productor deberá asumir ese gasto y luego «tendrá muy difícil» repercutir el encarecimiento en sus productos.

UPA, que ha admitido que es una buena noticia para los apicultores porque redundará en una mejora de la salud de las abejas, ha pedido a la UE y a los Gobiernos que impulsaron el veto «que inviertan ahora en investigación» para ayudar al agricultor a buscar sustitutos para esos pesticidas.

se ha reducido la «caja de herramientas» de muchos agricultores

Se trata de sustancias muy comunes en la agricultura intensiva y su principal función es proteger los cultivos de las plagas aunque según diversos estudios científicos, son también responsables de alterar las poblaciones de abejas.

Por su parte, desde el Copa y la Cogeca se ha emitido una nota de prensa en la que, de un lado, valoran la labor de las abejas para la polinización de los cultivos y para garantizar la biodiversidad, pero creen que se deberían haber dado alternativas y no hacerlo extensivo a todos los cultivos.

Igualmente, añade que con esta decisión se ha reducido la «caja de herramientas» de muchos agricultores poniendo en peligro su misma forma de subsistencia y producción de alimentos.

También Bayer se ha pronunciado calificándolo de mala noticia para la agricultura europea e insistiendo en que las restricciones no están justificadas, «ya que los neonicotinoides son seguros cuando se usan de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta.»

«Incluso bajo los criterios de evaluación extremadamente conservadores de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), los informes más recientes de evaluación del riesgo para abejas no encontraron  riesgos elevados para muchos usos de neonicotinoides en los que pudiera llegarse a una conclusión de riesgo definitiva; en esos casos, solo se encontraron riesgos reducidos para las abejas melíferas y, en la mayoría de los casos, también para las abejas silvestres. «

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