La Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha está elaborando un documento sobre planificación del sector del vino, que propone limitar a 30.000 kilos por hectárea el rendimiento del viñedo, con el objetivo de garantizar la calidad del producto final.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, ha informado de la elaboración de este documento en el desayuno informativo «Espacio Reservado» organizado por el digital «Encastillalamancha.es» y al que han acudido unos doscientos representantes de los sectores agrícolas y medioambientales.

El objetivo es poder aplicar para la próxima vendimia la limitación de rendimiento  en el viñedo

Martínez Arroyo ha indicado que la Consejería lleva un año «hablando con todo el sector» para elaborar la planificación del sector del vino y ha indicado que «lo ideal» sería que para la próxima vendimia, que comenzará en agosto o septiembre de este año, ya se pudiera aplicar un documento consensuado con el sector, y para el que la Consejería propone limitar el rendimiento del viñedo a 30.000 kilos por hectárea.

«Espero que el sector acoja la propuesta favorablemente, porque es un mensaje positivo que se da a los consumidores y a los mercados, de que se ofrece un modelo de calidad», ha confiado el consejero.

Otra de las medidas en que está trabajando la Consejería de Agricultura, al margen del rendimiento de los viñedos, es la convocatoria para la incorporación de jóvenes al campo y ha explicado que, si bien espera resolver los expedientes que aún quedan pendientes de la convocatoria de 2016 cuanto antes, ha detallado que el objetivo de la Consejería es que prácticamente la siguiente convocatoria de ayudas se solape con la primera y «tener siempre abierta la línea de incorporación de jóvenes, algo parecido al Focal».

Se asume que el Brexit tendrá un impacto directo no en esta PAC sino en la siguiente que se apruebe tras 2020

En general, ha destacado que una de las premisas con las que trabaja el departamento que dirige es apoyar al agricultor profesional y que con este fin se están aprobando las distintas ayudas de apoyo al sector, en su mayor parte financiadas con la PAC.

Precisamente sobre la repercusión que tendrá el Brexit en la PAC, Martínez Arroyo ha indicado que en la actual «ya no va a suponer cambios», pero ha augurado que sí tendrá repercusión en la que actualmente se ha comenzado a negociar y que comenzará su vigencia en 2021.

Por ello, ha apostado por dar a conocer el mensaje de que «la PAC está muy justificada», sobre todo en lo relacionado con la seguridad alimentaria.

La aprobación de los planes de gestión de las Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA) es otra de las tareas que el consejero ha destacado de la labor de su departamento y ha afirmado que las ayudas voluntarias, de 208 euros por hectárea, propuestas a los agricultores que deseen acogerse a restricciones -como el mantenimiento de rastrojo o el menor uso de productos químicos- están teniendo muy buena acogida.

«No vamos a hacer planes de gestión que perjudiquen al sector agrícola en Castilla-La Mancha», se ha comprometido el consejero de Agricultura, que ha insistido en la obligatoriedad de su aprobación, ya que incluso así lo indica una sentencia.

Y otra problemática que se generó antes de que Martínez Arroyo fuera consejero, tal y como ha señalado, fue la convocatoria de ayudas a la agricultura ecológica, una parte de las cuales quedaron sin abonarse debido a la falta de fondos.

«Es una de las cuestiones más tristes desde que soy consejero», ha admitido Martínez Arroyo, que ha tachado de «irresponsabilidad» la situación que se generó y ha recordado que, para que no vuelva a ocurrir, se han incrementado los fondos para estas subvenciones, con 16 millones de euros más al año.

Con todo, ha asegurado que el día que tuvo «un gran dolor de cabeza» fue cuando se originó el incendio de neumáticos en Seseña (Toledo), aunque ha resumido que, en general desde que es consejero «son muchos más los motivos de alegría».

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