Las duras restricciones que quiere imponer la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Comunitat Valenciana para limitar al máximo la autorización de la quema de la paja del arroz prevista para la actual campaña está provocando todo un revuelo en el sector, que no sólo ha mostrado su preocupación y enfado con esta medida, sino que amenazan con la desobediencia y respaldar la quema de la paja en la totalidad de la superficie arrocera pese a la prohibición de la Consellería.

Así, desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera muy preocupantes los nuevos planes, de los que culpan al secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià Álvaro (Compromís-Els Verds) por imponer sus tesis, estableciendo severas limitaciones en la quema de la paja del arroz.

AVA- ASAJA denuncia un cambio de rumbo sobre el acuerdo verbal alcanzado y apunta a Compromís-Els Verds

El planteamiento que inicialmente ha prosperado consiste en limitar al máximo la incineración del sobrante del cultivo, de tal manera que, en principio, únicamente se autorizaría la quema de unas 5.000 hectáreas -las que se encuentran en las zonas más bajas- mientras que se prohibiría en las 10.000 restantes -las radicadas en las áreas más altas- que componen el parque natural de la Albufera.

AVA-ASAJA, junto a las comunidades de regantes, las cooperativas, otras organizaciones agrarias y buena parte de los ayuntamientos de la demarcación afectada, vienen reiterando desde hace mucho tiempo que a fecha de hoy no existe ninguna alternativa viable a la quema de la paja, por lo que la referida opción sigue siendo la más plausible, razonable y ventajosa tanto desde un punto de vista medioambiental como desde una perspectiva fitosanitaria y de la propia rentabilidad del cultivo.

Asimismo, considera que la última decisión de la conselleria sobre este punto supone además un cambio de rumbo respecto a los planes iniciales que manejaba, puesto que existía un compromiso verbal para autorizar este año la quema y los arroceros estaban a la espera de la resolución que formalizase legalmente la puesta en marcha de esta medida.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, entiende que “lo que está sucediendo en la conselleria de Agricultura refleja la difícil cohabitación entre los partidos que la dirigen y eso es algo muy negativo porque va en detrimento de los administrados, de los agricultores”.

La Unió aboga por la desobediencia e instará a quemar toda la superficie aunque no lo autorice la Consellería

Por su parte, La Unió va más allá y roza la desobediencia, ya que cree que si la Conselleria de Agricultura no autoriza, a estas alturas de campaña y con la siega a punto de finalizar, la quema de la paja en la totalidad de la superficie arrocera creará un grave problema medioambiental en el parque natural de la Albufera y un grave perjuicio económico a los arroceros. Por ello instará a los productores a quemarla, aunque Conselleria no lo autorice en toda la superficie de cultivo.

En este sentido, La Unió está dispuesta a emprender acciones de protesta y a aconsejar la desobediencia a los productores la quema de la paja en sus explotaciones si no se adoptan medidas consensuadas con la Administración para realizar esta práctica de forma ordenada con el fin de evitar posibles molestias.

De igual forma, critica que a finales de septiembre, y con la siega ya muy avanzada, la Generalitat no ha sido capaz de dar solución a un problema que se arrastra hace tiempo. En este sentido, recuerda que el año pasado se anunció la creación de una Comisión específica técnica para tratar esta situación, de la cual se desconocen sus resultados. Pasado un año, no se conocen sus conclusiones ni se ha consensuado nada con los actores de la principal actividad económica del Parque, los arroceros. Esto, unido a que la Junta Rectora del Parque convoca reuniones para tratar la quema de la paja en plena campaña de siega, “es una auténtica mofa al sector arrocero que no tiene justificación alguna”.

La inmensa mayoría de la paja segada esta campaña se encuentra “a cordón” en los campos y no quemarla ocasionaría unos perjuicios aún mayores que los conocidos por el aumento de la anoxia, el hongo de la Pyricularia Oryzae y las malas hierbas que han empeorado de manera terrible en los últimos años. Cabe recordar los graves antecedentes de putrefacción y malos olores que en años anteriores se produjeron con las aguas negras.

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