Sale al mercado el primer gofio de trigo con la garantía de 'Tenerife Rural'

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    Tanto el presidente de ACETE, Andrés de Souza, como el propietario del molino ‘La Molineta’, José Luis García, y el presidente de la Asociación de Molineros de Canarias, Vicente Díaz-Guerra, expresaron su satisfacción por esta certificación para el gofio, un cereal que está presente en el 76 por ciento de los hogares canarios y que se consume prácticamente a diario.

   El trigo cosechado este año posee unas características especiales que lo hacen especialmente adecuado para la producción de gofio, al tener un contenido en proteínas bastante superior al derivado del grano de importación. El producto que se obtiene es de gran calidad, fibroso, con un olor muy agradable y el sabor característico propio del trigo barbilla.

   El cultivo del trigo en Tenerife fue muy importante en épocas pasadas, donde era el principal sustento de muchas familias. Hoy aún se mantiene el cultivo y existe, incluso, un aumento paulatino en los últimos años.

   Del tueste y molienda de sus granos se obtiene el gofio, alimento base de la dieta canaria, y por otro lado, la paja se utiliza para alimentar al ganado. Esta doble función ha favorecido la permanencia de las variedades locales de trigo que cumplen mejor esta doble finalidad.

   Actualmente el trigo ocupa una superficie de cultivo importante en la zona de Los Rodeos (La Laguna-La Esperanza) y también en las medianías del norte de la isla. Destacan especialmente las zonas de Icod el Alto en Los Realejos, La Orotava, San Juan de la Rambla, Buenavista del Norte o El Tanque.

   De entre las variedades destaca el trigo barbilla, llamado también barbillo, que es el que los agricultores han seleccionado principalmente por su buena producción tanto de grano como de paja. De esta variedad se obtiene un gofio de gran calidad, muy apreciado por molineros y consumidores.

Uno de los principales objetivos de ACETE es promover el cultivo de los cereales y leguminosas con la finalidad de mantener una agricultura respetuosa con el medio ambiente, además de contribuir a conservar ‘in situ’ la biodiversidad agraria asociada a dichos cultivos.