Eladio Aniorte Aparicio / Presidente de ASAJA Alicante – Jóvenes Agricultores

Durante esta campaña, a diferencia de otras citas electorales, apenas hemos observado referencia alguna a las amenazas y soluciones de la agricultura y ganadería en España y en el arco mediterráneo. Los grupos políticos han ignorado la importancia de impulsar el sector primario como aspecto clave para poner los cimientos y contar con un motor económico que tiene su origen en los pueblos y contribuye de manera decisiva en proporcionar valor a los ciudadanos en términos económicos y puestos de trabajo, pero también desde el punto de vista de la sostenibilidad, medio ambiente, mantenimiento del paisaje y evitar la despoblación de las zonas más desfavorecidas.

En efecto, la ausencia de medidas y propuestas sobre agricultura y el escaso valor que se le otorga por parte de la clase política en campaña electoral a la actividad económica que produce leche, carne, huevos, cereales, naranjas… y otras verduras frescas, ha dejado paso a una forma de hacer política nada elegante. En nuestra vida pública se ha instalado la confrontación y el circo mediático de debates vacíos y monólogos artificiosos. Todo ello, aderezado con ríos de tweets, memes, descargas y otras representaciones para ver quien tiene un mayor número de “likes” y “compartir”. Por cierto, a este respecto, a ver si conseguimos que se implante pronto el WIFI en todas las zonas rurales y las personas que vivimos en el campo podemos equipararnos a esta realidad tecnológica que parece imponerse en el día a día.

Lo cierto es que, en citas electorales anteriores a los partidos políticos se les llenaba la boca al hablar de agricultura y, luego, cuando salían elegidos no hacían nada de lo prometido. Sin embargo, en esta ocasión, ni siquiera han incorporado el tema agrícola en el debate electoral televisado de esta semana. Los problemas de déficit hídrico, la PAC, los acuerdos comerciales con terceros países, la situación de crisis citrícola, la Xylella-despoblación, los precios en origen y la gran distribución, la ganadería… En cualquier caso, aprovecho la ocasión para dirigirme a todos los partidos políticos para subrayar y poner encima de la mesa cuatro claves que necesitamos desarrollar de forma decidida de cara al próximo mandato.

El agua. El Arco Mediterráneo es único en todo el mundo en cuanto a su clima y horas de sol. En Alicante hemos invertido y contamos con las infraestructuras necesarias para poder exportar a toda Europa y el resto del planeta. Solo nos falta el agua. Depender de los que únicamente defienden el aporte de la sería nuestra ruina. Nos veríamos obligados a abandonar la huerta. Necesitamos un Plan Nacional que interconecte cuencas, desarrolle los trasvases, evite inundaciones y proporcione seguridad hídrica de forma sostenible.

Los jóvenes. Mucha relación tiene la España vaciada con la falta de medidas de apoyo para jóvenes agricultores y ganaderos. Hemos visto a los líderes políticos en las protestas que hemos organizado para denunciar el abandono de lo rural, pero sabemos que solo adoptan esta fachada de cara a la galería para ganar votos ¿No podrían aprobar algunas medidas sencillas como reducciones fiscales en los municipios de interior? El agricultor vive perseguido por todos, pero principalmente por Hacienda. El relevo generacional no puede esperar un minuto más.

La Xylella Fastidiosa. Mucho tiene que ver también la España vaciada con el Plan de Erradicación que aplica la Conselleria de Agricultura. Es un absoluto disparate que ya se hayan arrancado 38.000 almendros, la mayoría de ellos no infectados. En previsión, tienen pendiente eliminar 320.000 ejemplares más. Si cumplen esta barbarie aumentará la desertificación de nuestros pueblos. De manera inmediata, la Administración debe aprobar un Plan de Contención menos agresivo. Los agricultores quieren colaborar activamente en frenar la expansión de la Xylella sin tener que destruir más árboles sanos.

Los precios justos. Estamos viviendo una campaña citrícola desastrosa. La Unión Europea debe suspender de inmediato los acuerdos de liberalización comercial con Terceros Países. Las condiciones laborales y sobre el uso de fitosanitarios debe ser igual para todos. Solo así podrá garantizarse la libre competencia y la salud de los consumidores.

Los cítricos no son los únicos productos que se venden por debajo de los costes de producción. Los desajustes que se producen motivaron que la Unión Europea aprobara la Ley de la Cadena Alimentaria. Ahora, urge dar un paso más. Si los contratos de compraventa ya son obligatorios para evitar impagos e incumplimientos, estos deben indexar costes de producción y que se impida por ley la venta a pérdidas. Esta medida es absolutamente imprescindible para la supervivencia de un sector que necesita más implicación de los próximos gobiernos. En el próximo mandato, la agricultura y ganadería pedimos pasar al primer plano. Pedimos acciones, protagonismo y la visibilidad que nos merecemos, simplemente, por abastecer a la sociedad de alimentos frescos, seguros, asequibles y de calidad.

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