Tras la fresa, la caída del precio de la naranja obliga a muchos agricultores a no recogerla

0
17

   Según ha denunciado La Unión, el precio que marca el mercado para la naranja apenas les da para pagar con los gastos que estas plantaciones acarrean, en gran parte por culpa de la escasa salida al mercado la tiene la baja calidad de las naranjas de este invierno.

     El escaso calibre y la deformación de muchas piezas obligan a devaluar un producto ya de por sí barato. de hecho, el presidente del sindicato en la Vega Baja, José Manuel Pamies, explica que "los compradores deben realizar muchas estrías porque cuando la naranja se bufa no dispone de salida comercia", según recoge F. Amat en www.laverdad.es.

     Desde La Unión explican que los precios que pagan a los regantes rondan los 15 céntimos de euro, una cifra que no cubre ni la inversión. Pamies lamenta que "los agricultores tienen que pagar el abono y las pólizas por eso no pueden esperarse a recolectar".

   Y es que en otras zonas como en Guardamar del Segura se han dejado de recolectar las cosechas ante la depreciación del cítrico. En muchos huertos se puede ver cómo las naranjas caen al suelo sin recogerse, puesto que el precio de salida de este cultivo todavía es más ínfimo. La campaña de la naranja finaliza a finales de mayo, por lo que los regantes esperan que las últimas variedades en madurar alcancen mejor calidad.

El limón da la sorpresa por los problemas ajenos

     Por otra parte, a La Unión le sorprende la diferencia con el limón, un producto en alza gracias a las catástrofes que se han producido en países donde explotan este cultivo. El secretario comarcal del sindicato agrario explica que "en Argentina y Florida han tenido grandes heladas que han perjudicado los cultivos, esto en principio favorece el sector nacional". Así es como el limón fino se paga a más de 30 céntimos el kilo.

   En lo referente al limón Berna se prevé que adquiera un gran precio porque "se ha comprado bastante desde hace meses y cuando llegue su temporada real creemos que faltará". Las últimas operaciones comerciales con esta variedad de cítricos se han cerrado entre 45 y 55 céntimos de euros el kilo, lo que significa que ahora el limón adelanta de largo a la naranja.

    Este dato supone una gran paradoja puesto hace un lustro se arrancaban limoneros en favor de las naranjas por la falta de viabilidad económica de estas plantaciones.