Un agricultor riojano cultiva 7,5 hectáreas de lúpulo en Cirueña

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EFE.- Según ha informado en una entrevista con EFE, hace dieciocho años, Pedro Cañas decidió plantar una finca de cinco hectáreas con lúpulo como una alternativa a la patata y el viñedo, que en aquella época no eran rentables.

Con una inversión de diez millones de las antiguas pesetas, y con el apoyo de la cooperativa Garu de Santo Domingo de la Calzada, Pedro Cañas contactó con la S.A. Española Fomento del Lúpulo con la idea de cultivar esta planta, cuya flor -lúpulo- es uno de los componentes fundamentales en la fabricación de la cerveza.

Los principios, explica, fueron duros, porque requiere de una técnica especial de cultivo, y mantenimiento, por la propia dimensión de la planta -unos seis metros de altura-, además de un riesgo de invertir en algo que "no sabes cómo va a resultar".

Después de dos años en plan experimental, la finca entró en producción, con un rendimiento medio de 2.000 kilos de por hectárea, que el pasado año le pagaron a unos cuatro euros el kilo.

Una vez cosechada la finca de una forma mecanizada, la producción se transporta a la cooperativa Garu, donde, con una maquinaria específica, se separa la planta de la flor, que, posteriormente, se procede a su secado y se transporta a la cooperativa leonesa.

Pedro Cañas tiene 58 años y, pensando en su hijo que ha decidido dedicarse a la actividad agraria, ha ampliado la plantación en 2,5 hectáreas más.

Las dos terceras partes de esta nueva finca las tiene ya plantadas de una nueva variedad "columbus", que dicen es "más rentable" y que espera entren este año en producción.

El gerente de la cooperativa GARU, José Andrés Moneo, ha destacado a EFE la valentía de este agricultor, que arriesgó en un cultivo desconocido en esta región, y que, después de quince años, se ha convertido en una alternativa rentable.

Moneo ha recordado que esta Cooperativa también recibió subvenciones de la Consejería de Agricultura para la adquisición de la maquinaria precisa para el desbroce y secado de la planta.

También ha precisado que de los 600 socios que tiene Garu, sólo este señor se ha dedicado a esta plantación, aunque también ha explicado que se ha decidido a ampliar la finca por su hijo, que ha visto negocio en este cultivo.