Un millón de cabezas de ovino, desprotegidas ante la lengua azul por falta de vacunas

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     Esta Federación informa de que la fiebre catarral ovina, más conocida como ‘lengua azul’, es una enfermedad que "nos acompaña desde hace una década, y que periódicamente aparece en Andalucía, en su serotipo 4, como consecuencia de su cercanía geográfica a Marruecos, país donde no se tiene controlada".

     No obstante, "dada la coyuntura en la que nos encontramos" (en referencia al ébola y la alarma social creada), la federación subraya que se trata de una enfermedad que afecta exclusivamente a los rumiantes (ovejas, vacas y cabras), no es transmisible a las personas, y por tanto, sólo tiene consecuencias para la sanidad animal y las economías de los ganaderos.

     Sin embargo, recuerda que desde que en 2004 apareciera el serotipo 4, transmitido por el mosquito ‘culicoides’, prácticamente todos los años reaparece con las temperaturas cálidas. En esta ocasión, el primer caso surgió en una explotación de Fuente Palmera (Córdoba) durante el mes de septiembre, al que han seguido otros más, fuera incluso de Andalucía, en Extremadura y sur de Ciudad Real.

La única cura es la necesaria vacunación

     Frente a su propagación, aparte de las restricciones al movimiento de ganado que el Ministerio de Agricultura ha establecido en una Orden, la única medida realmente eficaz es la vacunación, "como así se ha demostrado. No obstante, a fecha de hoy los laboratorios no cuentan con dosis disponibles y les llevaría tres meses poder fabricarlas", por lo que ahora mismo resulta imposible su adquisición y aplicación en Andalucía quedando desprotegidos los rebaños de ovino no vacunados, en torno a un millón de cabezas aproximadamente.

     En consecuencia, "y dado que no se trata de un problema nuevo sino recurrente", la FADSG solicitará, en su reunión del próximo día 16, más implicación de todas las autoridades sanitarias y a todos los niveles, incluido el europeo, puesto que, por su situación geográfica, Andalucía es la puerta de entrada de este virus a Europa  y desde esta organización "no se entiende que sean los ganaderos andaluces los que tengan que costear esta lucha sanitaria, a fin de evitar que el virus se propague a otras regiones y/o países".