Un panadero riojano elabora pan con vino de la tierra en vez de agua

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EFE.- Un panadero de Cenicero (La Rioja) ha creado un pan "de vino" en cuya elaboración cambia el agua por tinto de la tierra, del que tras la cocción no queda alcohol pero sí otras propiedades saludables, además de un color violáceo inédito en un productos de panadería.

Cenicero es un pueblo situado a 20 kilómetros de Logroño con gran tradición vinícola y sede de muchas y conocidas bodegas.

Por eso mismo es una localidad que tiene un importante excedente de vino, acumulado en los últimos años, "y este es, sobre todo, un modo de darle salida a ese producto, que mantiene vivo a todo el pueblo", explica el creador del pan de vino, Domingo Alonso.

Con su mujer, Montserrat Puras, regenta desde hace 11 años la panadería "La cigüeña cenicerense", en la que ofrece todos los productos habituales en cualquier panadería pero, además, una serie de "innovaciones" propias.

La primera de estas innovaciones fue un pan gallego de aceite, "muy apreciado por su sabor" y hace medio año horneó un pan de cerveza "que también ha tenido mucho éxito", asegura.

Este mismo invierno pensó en hacer "pan de vino" cuya elaboración es exactamente la misma que la del pan hueco -un litro de agua por cada kilo de harina- salvo que se sustituye el agua por el vino "aunque hubo que hacer muchas pruebas para conseguir la textura y el sabor adecuado", explica Alonso.

"Aunque el pan de cerveza tiene aceptación, lo normal aquí era hacerlo de vino, que es de lo que vive Cenicero", donde él regenta su panadería desde hace 11 años, aunque lleva 35 en el oficio que antes ejercía su padre y antes su abuelo.

Su pan de vino ha sido ya analizado por químicos que le han asegurado que "aunque no haya alcohol, en él queda todo lo bueno de la uva" con lo que "es anti-cancerígeno y bueno para los niños" y "sobre todo, es un vino que se puede comer".

En la panadería cuesta a cuatro euros el kilo "porque es lógico que sea más caro", considera, aunque "tiene mucha aceptación" ya que "tiene un gusto muy ligero y un color de vino muy definido".

Aunque se siente de su pan "tan orgulloso como de un hijo" no se plantea patentarlo porque lo que le interesa "es dar una salida al vino, no hacerlo yo solo", pero ya lo vende de forma regular a un hotel y se plantea crear en los próximos meses el "pan de cava".