Inmaculada Idáñez / Responsable del Área de la Mujer de COAG y Presidenta de CERES

En el marco del Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, desde el Área de la Mujer de COAG y la Confederación de Mujeres del Medio Rural (CERES) queremos solidarizarnos con el movimiento de las mujeres campesinas de Vía Campesina Internacional, (en el que nos encontramos participando activamente), sumándonos a sus reivindicaciones y poniendo el acento en la violación de derechos de las mujeres y las niñas en los campos por las trasnacionales con cuya política nos vemos continuamente desplazadas. También emigramos por los conflictos sociales y las guerras, siendo las más vulnerables a la prostitución, a la trata de mujeres y niñas, explotación sexual y criminalizadas por las luchas sociales de resistencia que protagonizamos en los movimientos campesinos.

En la V Asamblea de Mujeres y en la VII Conferencia Internacional de La Vía Campesina en Bilbao, en julio del presente año, todas las organizaciones del movimiento campesino en su conjunto nos comprometimos con la ejecución de la Campaña Basta de Violencia hacia las Mujeres, lanzada en 2008 en la Conferencia de Maputo. Como movimiento campesino mundial de carácter feminista, luchamos por la igualdad de género, por la promoción y garantía de la participación política de las mujeres en todas las instancias de dirección y toma de decisiones en nuestras organizaciones y asumiremos las acciones prácticas, cotidianas y colectivas, más allá del discurso o el enfrentamiento buscando poner FIN a cualquier forma de violencia (entendiendo que la discriminación también es una forma de ejercer la violencia) hacia las mujeres campesinas.

Durante este 25 de noviembre queremos poner el objetivo sobre el cuestionamiento que sufrimos permanentemente cuando denunciamos haber sido víctimas y la justicia patriarcal con la que nos enfrentamos en nuestro Estado. Queremos denunciar públicamente nuestro hartazgo ante lo que se dice es “Estado de derecho” y que sólo sirve para legitimar unos privilegios para la mitad de la población del género masculino y una discriminación para la otra mitad. Hechos como los que se están produciendo alrededor del juicio de los Sanfermines o la manera en que se ha tratado a Juana Rivas en el mes de agosto, con el agravante de haber olvidado la protección de los derechos de los menores que siempre son los que deben primar por encima de cualquiera otros intereses, evidencian una vez más adversa situación en las que nos encontramos por el hecho de ser mujer.

La violencia patriarcal se presenta de muchas maneras y las mujeres del medio rural también somos víctimas. Desde nuestra organización y con el apoyo de la Confederación de Asociaciones de Mujeres del Medio Rural CERES, inserta en la Plataforma 7N Contra todas las Formas de Violencia hacia las Mujeres, exigimos presupuestos. Queremos que se publiquen las partidas a las que irán destinado el Pacto de Estado contra la Violencia de género y que se devuelva a los ayuntamientos su capacidad de atención a las víctimas de violencia y el asesoramiento contratando y reconociendo la figura de las personas asistentes o asesoras. Esta situación nos ha dejado en el medio rural muy desprotegidas. Se necesita cuestionar el sistema y visibilizar la grave situación de emergencia. No nos basta con un gesto o acto solidario, queremos acción y la queremos de manera urgente. Formación en el profesorado, los/las comunicadores/as y periodistas, en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado,  y todo tipo de agentes cuentan con influencia en la construcción de los valores de nuestra sociedad.

Ante la gran necesidad de promover el cambio en nuestra sociedad desde la ciudadanía y con nuestro compromiso por la lucha por la libertad de las mujeres os animamos con especial contundencia a que os suméis a las manifestaciones reivindicativas en todos vuestros territorios y en cada uno de vuestros pueblos.

¡Basta de violencia contra las mujeres!

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