WWF y Canon unidos para salvar al oso polar

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WWF .- Clasificada como una especie en peligro de extinción, el oso polar podría desaparecer en el próximo siglo si continúa la tendencia actual de calentamiento en el Ártico. WWF y Canon han sumado sus esfuerzos para dar a conocer las amenazas de este animal y apoyar las investigaciones de campo que estudian y desarrollan estrategias de adaptación al cambio climático que eviten la desaparición del rey del hielo.

La herramienta online (Polar Bear Tracker) nos permite seguir sus movimientos migratorios en el archipiélago de Svalbard, Noruega, el Mar de Beaufort, Alaska, la Bahía de Hudson y Canadá.

Por otra parte, ambas entidades dedicarán sus esfuerzos a sensibilizar a la sociedad sobre el futuro de este gran mamífero, mediante la difusión de noticias y la participación directa de las personas a través de las redes sociales y una campaña de colaboración mediante la venta de peluches, cuyos beneficios irán destinados al Programa de Lucha contra el Cambio Climático de WWF. Para los más pequeños, Canon y WWF han puesto en marcha una serie de contenidos y juegos interactivos para niños en la Zona Infantil de su página web

El hielo del Océano Ártico se derrite a un ritmo sin precedentes. El oso polar necesita el hielo para encontrar sus presas, y cuando el hielo se retira hacia el norte, en la época de verano, el oso polar se refugia en estas áreas septentrionales huyendo de los cazadores furtivos y buscando zonas remotas en las que poder criar a sus cachorros. La desaparición paulatina del hielo debido al cambio climático supone la pérdida de su hábitat, la mayor amenaza para la especie.

Por otra parte, los nuevos canales de navegación que se forman actualmente debido al retroceso del hielo, aumenta el número de barcos que recorre estas zonas marinas y el incremento de exploraciones petrolíferas.

Este hecho agudiza el problema de la fragmentación del territorio y genera un mayor riesgo de vertidos.

El Acuerdo Internacional para la Conservación del Oso Polar (1973) puso fin a la caza comercial de esta especie. Sólo se permite su captura como medio de subsistencia para las comunidades locales, siempre que se realice con métodos tradicionales.

Sin embargo, en países como Rusia o Groenladia existe una grave falta de regulación, control e información sobre la caza de oso de polares y el furtivismo todavía es una gran amenaza para la especie.