Durante la celebración de Agroexpo hace pocos días se puso de manifiesto la importancia del sector del tomate transformado para la región, situándolo como “estratégico” para el desarrollo de la economía extremeña. Sin embargo, en estos días en los que se negocian las contrataciones de la campaña de este año, se está viendo que la industria sigue presionando para reducir aún más el precio que paga a los productores: “Es intolerable que encadenemos dos años de bajadas de precios cuando estamos creciendo y somos realmente competitivos”, señala José Cruz, secretario de Agricultura de UPA-UCE Extremadura. En concreto, se barajan ya precios sobre los 68 a 69 € por tonelada de tomate, diez menos que en 2015.

La organización profesional agraria ha denunciado que por segundo año consecutivo la industria del tomate tiene intención bajar los precios: “No hay motivos que sustenten esta decisión, más allá de obtener más beneficios a costa de arruinar a los productores”, incide Cruz. En este sentido, el secretario de Agricultura de UPA-UCE Extremadura señala que en los últimos tiempos los costes de producción se han incrementado notablemente, especialmente el transporte, la electricidad, los carburantes y los abonos y fertilizantes: “En años anteriores era la industria de tomate la que asumía los costes de transporte, pero en esta campaña estamos viendo cómo están obligando a los agricultores a hacerse cargo de esto también”.

UPA-UCE no ve motivos que «justifique un nuevo descenso de precios» y la menta la concentración de la industria, «que no ayuda»

Cruz hace hincapié en que el mercado del tomate internacional “está funcionando correctamente” y que actualmente no hay stock que justifique un nuevo descenso de precios. Además desde UPA-UCE critican que la baja rentabilidad de cultivos como el maíz y el arroz está haciendo que muchos productores se decanten por el tomate: “La industria sabe que va a tener oferta suficiente para cubrir las demandas del mercado, por lo que intenta beneficiarse de esta situación para bajar los precios”.

En este sentido, el secretario de agricultura señala que en 2015 los agricultores percibieron entre 76 y 78 € por tonelada. La pasada campaña los productores percibieron entre 72 y 74 €  por tonelada. Según las primeras negociaciones que se están llevando a cabo, en 2017 la industria está ofreciendo de 68 a 69 € por tonelada, un precio “muy inferior” a la calidad del tomate extremeño.

Cruz también critica que la concentración del poder en torno a una industria “tampoco ayuda” a que las demandas de los agricultores sean escuchadas: “El creciente oligopolio de CONESA amenaza con imponer su voluntad al sector productor por el volumen de contratación que ostenta”. Por ello desde UPA-UCE piden a los agricultores que “se mantengan firmes en la negociación” y “no acepten una nueva bajada de precios ni asuman los costes adicionales que tradicionalmente ha venido asumiendo la industria”.

Extremadura es la principal productora de nuestro país de tomate transformado. En la región este cultivo ocupa una superficie total de 24.000 hectáreas, concentradas fundamentalmente en las Vegas del Guadiana. La campaña 2017 se prevé que cierre con una contratación de unas 2.225.656 toneladas que se procesarán en las 14 industrias de la región.

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