La Comisión Europea (CE) no quiere acabar con el sambenito de ser siempre la ‘mala’ sea cual sea la decisión final y ha propuesto cambios para dotar de «mayor transparencia» al sistema de toma de decisiones junto a representantes de los Estados miembros, conocido como «comitología», por el que la UE legisla asuntos como el uso de transgénicos o pesticidas y herbicidas como el glifosato.

El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, había prometido previamente estos cambios, al considerar «injusto» que, «cuando los países de la UE no logran ponerse de acuerdo sobre si se debe prohibir usar el glifosato en los herbicidas, el Parlamento y el Consejo obliguen a la Comisión a tomar una decisión», recordó la CE en un comunicado.

Abogan por reducir la abstención y limitar las situaciones en las que el comité es incapaz de adoptar una posición

Según este procedimiento, si los países no logran la mayoría necesaria para votar a favor o en contra de determinados proyectos, la responsabilidad de adoptar una decisión definitiva recae sobre la Comisión, «lo que obliga a la adopción de decisiones sin un respaldo político claro de los Estados miembros». indicó la CE.

En cambio, el procedimiento legislativo habitual implica a los dos colegisladores: la Eurocámara y el Consejo de Ministros de la UE.

La primera modificación propuesta por la Comisión consiste en cambiar las normas de votación en la última fase del procedimiento (comité de apelación), de manera que solo se tengan en cuenta los votos a favor o en contra de un acto.

En su opinión, se reducirá así el recurso a la abstención y «se limitarán las situaciones en las que el comité es incapaz de adoptar una posición y la Comisión se ve obligada a actuar sin disponer de un mandato claro de los Estados miembros».

También propone implicar a los ministros nacionales, autorizando a la Comisión a efectuar una segunda remisión al comité de apelación a nivel ministerial en caso de que los expertos nacionales no adopten una posición.

Se busca que haya un mayor poder político en la toma definitiva de las decisiones

De ese modo se garantizará que las decisiones sensibles se discuten al nivel político adecuado, según la CE.

Igualmente insta a dotar de mayor transparencia a las votaciones en el comité de apelación, mediante la revelación del voto de los representantes de los Estados miembros.

Por último, pide «garantizar una contribución de carácter político», al permitir a la Comisión remitir el asunto al Consejo de Ministros de la Unión para que éste emita un dictamen, en caso de que el comité de apelación no sea capaz de adoptar una posición.

Según la CE, en 2015 y 2016 se vio jurídicamente obligada a adoptar 17 actos relacionados con la autorización de productos y sustancias sensibles como el glifosato o los organismos modificados genéticamente, pese a que los Estados miembros no fueron capaces de adoptar una posición a favor o en contra de tales decisiones.

Las propuestas serán ahora remitidas al Parlamento y el Consejo.

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