La situación del sector lácteo del ovino en Castilla y León destaca en volumen de producción respecto al resto de comunidades, con una cifra anual de 300 millones de litros. Esta cantidad representa más de la mitad de la producción nacional (57%) y avala la gran calidad de los elaborados lácteos de la comunidad. En cambio, el sector lácteo de caprino ocupa una posición nada destacada en el panorama nacional, con un volumen de 30 millones de litros al año y con tendencia a la baja, lo que la convierte en una oportunidad de negocio para los ganaderos de Castilla y León según la  la Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas (Lacteacyl)., en una nota.

El sector de la industria láctea de Castilla y León demanda, para el mantenimiento de su actividad productiva, al menos 150 millones de litros al año. Por tanto, internamente nuestra comunidad tiene un déficit de 120 millones de litros, diferencia entre lo que la industria necesita (150) y lo que la cabaña ganadera puede aportar a día de hoy (30). Por ello, la leche de cabra es una evidente oportunidad de negocio para los ganaderos de Castilla y León.

Desde la Federación se insta a no dejar pasar la oportunidad de crear empleo en zonas rurales

En cifras, actualmente existen unas 250 explotaciones de leche de cabra en la comunidad, con una producción media de 120.000 litros/año. De mantener el mismo rendimiento, se necesitaría multiplicar por cinco el número de explotaciones, hasta llegar a las 1.250 aproximadamente, para cubrir los 150 millones de litros/año de leche de cabra que demanda la industria láctea. Estas 1.000 nuevas explotaciones contribuirían, sin duda, a generar riqueza en el medio rural de Castilla y León.

Desde la Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas se tiene el convencimiento de que, trabajando de forma conjunta cooperativas agrarias e industria láctea, se puede potenciar el sector productivo para obtener un beneficio común, que redunde en el interés general de Castilla y León. De hecho, gracias al excelente trabajo que durante muchos años han desarrollado las cooperativas, ganaderos y Administración, los sistemas de control de calidad de Castilla y León están muy por encima de la media de otras comunidades autónomas, lo que ha redundado en un producto de muy alta calidad y con gran acogida en el mercado.

Desde la Federación, por tanto, se insta a no dejar pasar la oportunidad de crear empleo en las zonas rurales. El sector agroalimentario, como motor económico de la comunidad, debe seguir abanderando la competitividad empresarial y la fijación de población en Castilla y León.

(Infografía: lacteacyl.es)

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