Gines Mena / Efeagro

El aceite de oliva español vive un momento dulce, con destacadas ventas y subidas de precios al oleicultor -en los últimos días se supera el umbral de 3,6 euros por kilo-, pero se enfrenta al proteccionismo en terceros países, que podría agravarse al llegar Donald Trump a la presidencia de EEUU.

En un contexto en el que los consumos en países productores tradicionales están muy consolidados, EEUU es uno de los destinos donde más crece la demanda y donde España se ha consolidado, desde hace dos años, como primer proveedor, desplazando incluso a Italia.

EEUU, principal destino exportador tras Italia, amenaza con potenciar y proteger sus propias producciones

Estados Unidos compró a España 103.016 toneladas de aceite de oliva entre enero y septiembre de 2016, según Aduanas, un 60,28% más interanual, lo que le convierte en nuestro principal destino exterior después de Italia -que compra mucho granel para envasar y atender a sus clientes-, con 244.343 toneladas.

Pero EEUU quiere potenciar la industria oleícola californiana y no forma parte del Consejo Oleícola Internacional (COI), ni acepta las normas comunes de este organismo, sino que opta por legislaciones propias que le sirven con relativa frecuencia para sostener presuntas acusaciones de fraude a la calidad del aceite importado.

Preguntado sobre el temor a que Trump fomente políticas que dificulten la entrada de aceite, el director adjunto del COI, Jaime Lillo, reconoce que “el proteccionismo no viene bien al sector del aceite de oliva español”, dado su marcado carácter “global y exportador”, aunque pide prudencia hasta ver qué decisiones adopta.

Por su parte, Sonny Perdue, el futuro ministro de Agricultura, comparte con el presidente Trump -que este viernes 20 ha tomado posesión-, que el sector agrícola de EEUU está en desventaja en el mercado global, lo que podría sustentar políticas proteccionistas que salpiquen “como una mancha de aceite” a los envasadores exportadores españoles.

De momento, y en el corto plazo, el sector oleícola nacional exhibe fortaleza, con buenos datos de venta y precios que continúan subiendo, algo positivo para el oleicultor y negativo para la cuenta de resultados de muchos envasadores, porque caen sus márgenes.

El Poolred recoge, del 14 al 20 de enero, valores medios de 3,6 euros por kilo, frente a los 3,51 de las semana anterior.

Por categorías de producto, los vírgenes extra repuntan un 3,53 %, hasta 3,68 euros/kg; los vírgenes lo hacen un 1,94 %, hasta 3,51 euros/kg, y los lampantes, en un +3,72 % hasta 2,40 euros por kilo.

En Italia, los vírgenes extra llegan ya a unos contundentes 5,71 euros/kg en origen; en Túnez, a 4,20 euros; y en Grecia, a 3,31-3,86 euros/kg.

Rebaja de la cosecha porque la media de rendimientos grasos de la aceituna apenas está llegando al 20-21%

El presidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva, Pedro Barato, señala a Efeagro que las estimaciones oficiales apuntaban hasta ahora que la cosecha actual se situaría en 1,32 o 1,33 millones de toneladas de aceite, pero “creo que habrá menos” porque la media de rendimientos grasos de la aceituna apenas está llegando al 20-21% o incluso menos en algunas zonas olivareras.

Sobre la comercialización, Barato explica que siguen “sacando unas 114.000 toneladas mensuales y, si esto lo multiplicáramos por doce meses, nos comeríamos la producción de todo el año”, aunque se conservan más de 200.000 toneladas en stocks de la campaña anterior.

“Creo que las cosas se están haciendo bien, y no hay un mercado de especulación aquí, sino una campaña inferior; y también Italia, Grecia o Italia tienen menos producción. Eso hace que el aceite de oliva tenga un precio fuerte en origen y también en destino, pero no desorbitado, algo que hay que ver con normalidad”, detalla.

“El consumidor cada vez es más fiel a nuestro aceite, independientemente del precio”, destacan desde UPA-Andalucía, que remarca que “el mercado se mueve en precios sostenibles, porque el consumo aumenta en el mundo y los balances están muy ajustados”.

La recolección está retrasada con respecto a años anteriores y se han obtenido sólo 543.000 toneladas en España (420.000 toneladas en Andalucía), y mientras tanto las importaciones superan las 28.000 toneladas, con existencias a 30 de diciembre de 564.000 toneladas, según el secretario general de esta organización, Miguel Cobos.

“La realidad evidencia que, tras varios años de cosechas medias, nos encontramos con la suficiente madurez para permitir unos precios estables que beneficien a productores, industriales y consumidores”, resalta responsable de olivar de COAG, Gregorio López.

“Una reducción de cosecha y el buen ritmo de comercialización permiten vislumbrar una fortaleza de los precios, que afortunadamente supera los costes de producción de 2,50 euros/kg”, indica

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here