ASAJA Alicante ha mostrado su decepción y enfado y califica de “insuficiente y demoledor” el borrador de Orden presentado por la Conselleria de Agricultura, por el que se aprueban las bases reguladoras de las ayudas indemnizatorias para la erradicación y control de la bacteria de la Xylella Fastidiosa en la provincia de Alicante en almendros. Centrándose en el cultivo de almendro, que es el único que se está arrancando en estos momentos, este borrador, que ha sido elaborado por la Universidad Politécnica de Valencia a petición de la Conselleria, supone una reducción de más de un 30% en las indemnizaciones con respecto al primer borrador que nos presentaron el 14 de julio del 2017, que fue elaborado por el Servicio de Sanidad Vegetal.

Y es que, si el primer informe contemplaba una cuantía de 10.675 euros por hectárea para árboles en plantación de secano en un tramo de edad de 4 a 20 años, y el árbol aislado en plantación de secano se valoraba en 40,92 euros, el borrador actual, que será el definitivo, establece 6.192 euros por hectárea para árbol en plantación de secano y 28 euros para árbol aislado de secano con edad comprendida entre 3 y 28 años, lo que supone un 30% menos de indemnización de lo que se estipuló en un principio.

ASAJA Alicante lamenta que no se ha tomado en cuenta el lucro cesante, lo que lastra el pago de las indemnizaciones

ASAJA no pone en duda el sistema de evaluación que ha empleado la Universidad Politécnica, basado en una metodología que calcula el valor de la parcela antes de la intervención y el valor de la parcela después, siendo la cantidad resultante el importe de la indemnización. No obstante, el elemento principal que falla en este estudio es el lucro cesante. Este borrador no contempla el valor de la pérdida en almendros de los ingresos provocado por las medidas ordenadas de erradicación, algo que para ASAJA y los agricultores afectados “es inaceptable e inasumible y va a generar un agravio que en ningún caso se está compensando”, según señalan en una nota.

Además, ven que resulta incongruente que a los productores y comercializadores de plantas de vivero se les vaya a pagar por la destrucción, el valor de los vegetales y el valor por la pérdida de ingresos provocadas por las medidas ordenadas como consecuencia de la detección del organismo nocivo, y al agricultor solo por la destrucción del material vegetal y por el valor de las plantaciones. “No entendemos porque no se contempla el lucro cesante para el sector productor”.

ASAJA también critica la forma en que la Conselleria de Agricultura ha llevado a cabo este procedimiento para los cultivos afectados por la xylella en almendros. Tradicionalmente, en todas las órdenes que se van aprobando, con anterioridad se presenta un borrador en el que tiene cabida el discurso y el debate y es cuando las organizaciones agrarias realizan sus observaciones y alegaciones para que consten, pero, en este caso, la Conselleria ha sido taxativa y ha dicho expresamente que no cabe ninguna observación ni modificación en un documento que parece ser el definitivo.

“Llevar a cabo un plan de erradicación de estas características, que provoca un daño moral, económico, paisajístico y agrícola de gran magnitud, no puede hacerse con esta propuesta de indemnizaciones irrisorias, porque son absolutamente insuficientes e inaceptables. No pueden pedir a los productores de frutos secos de Alicante que se sacrifiquen por los demás, que arranquen sus explotaciones para que la plaga no llegue a Valencia, Castilla-La Mancha y el resto de España, y para no perjudicar al sector viverista de la Comunitat, mientras les ofrecen unas indemnizaciones que no cubren ni la mitad del daño provocado”, denuncia el presidente de ASAJA Alicante, Eladio Aniorte.

Un almendro tarda unos 7 años en volver a dar una producción similar a la de antes, lo que genera hasta 12 años con ingresos cero

Asimismo, Aniorte afirma que “estamos dispuestos a sacrificarnos, pero con una propuesta de indemnizaciones justa, que recoja, en primer lugar, el valor de la cosecha de almendra; en segundo lugar, el valor del árbol leñoso que se arranca y se destruye; y, en tercer lugar, el lucro cesante, es decir, el valor de la pérdida de ingresos provocado por las medidas ordenadas”.

Desde ASAJA entienden que no hay nada más justificado que pagar el lucro cesante en este asunto porque las medidas de control y erradicación que se están llevando a cabo implican que después de que trituren la parcela afectada, durante los cinco años siguientes no se puede plantar nada en ese terreno. Además, un almendro tarda unos 7 años en volver a dar una producción similar a la de antes del arranque, por lo que estimamos 12 años con ingresos cero para ese cultivo.

Por todo ello, y ante la gran injusticia que consideran que se va a producir de publicarse esta Orden, ASAJA solicita a la Conselleria de Agricultura que no se quede de brazos cruzados y que se ponga a trabajar con el Ministerio y con Bruselas para que las indemnizaciones contemplen el lucro cesante de los productores de almendra. “Les pedimos que salgan de los despachos y luchen y defiendan a los agricultores de su Comunitat, muchos de los cuales están viendo como las máquinas trituran su único medio de vida. Nuestros agricultores no pueden sacrificarse por el resto de España sin obtener algo justo a cambio. Solo pedimos una compensación adaptada a la realidad y que les permita seguir viviendo”, afirma Aniorte.

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